DESDE 2012 REG A UN BLOQUEO TOTAL A LAS COMPRAS MILITARES

El Reino Unido levantó el embargo para vender armas a Seguridad y Defensa

Lo avisó el vicecanciller británico al parlamento de su país. El Gobierno celebró la medida, a tono con la actual relación. Bullrich busca utilizarlo tras firmar un acuerdo con Londres

El gobierno británico anunció que volverá a permitir la exportación de armamento a la Argentina, tras levantar las restricciones que interpuso en 2012 cuando la administración de Cristina Fernández de Kirchner lo acusó de incentivar la "militarización" del Atlántico sur.

 

El levantamiento de las restricciones adicionales al embargo que rige desde la Guerra de Malvinas, en 1982, anunciado al parlamento por el vicecanciller Alan Duncan, libera el otorgamiento de licencias de exportación para productos o tecnologías militares demandados por fuerzas armadas o de seguridad argentinas.

Seis años atrás, la Secretaría de Estado de Negocios, Innovación y Habilidades había anunciado la denegación de todo permiso comercial. Así las cosas, la política de restricción armamentística vuelve a la línea que rige desde 1998.

Sin embargo, según subrayó el Foreign Office británico, el cambio de carátula en este aspecto de la relación no significará una liberalización total, ya que continuará denegándose el comercio de equipamientos que "mejoren la capacidad militar argentina". En la práctica, solo se transferirán elementos o servicios que mantengan la capacidad instalada.

El canciller Jorge Faurie celebró la decisión de Londres, que se conoce poco después de la visita de su par británico, Boris Johnson, a Buenos Aires, en la que se suscribieron varios acuerdos, y la visita de cortesía que efectuó el jefe de gabinete, Marcos Peña, semanas atrás.

"Esta disposición es un paso positivo que permite liberar cierto equipamiento militar que estaba embargado desde 2012, luego de que se tomaran aquí algunas decisiones. Esto incluye el compromiso de que otras demandas de importación, que son para el ministerio de Defensa serán evaluadas caso a caso", comentó el jefe de la diplomacia, quien subrayó un claro beneficio para la provisión de insumos para la Armada, y reiteró "la reclamación de soberanía" sobre las Malvinas.

Faurie hizo estas declaraciones después de un almuerzo con los miembros del Rotary Club, al que también pertenece el embajador británico en el país, Mark Kent. El diplomático inglés, por su parte, dijo a El Cronista que el levantamiento parcial del embargo "es un logro del actual estado de la relación bilateral", y reconoció el "gran interés" del ministerio de Seguridad, de Patricia Bullrich, para hacerse de equipamientos y tecnologías en ciberseguridad. El 21 de mayo, durante la visita del canciller británico Boris Johnson, Bullrich rubricó un memorandum de entendimiento con el reino Unido que prevé la posibilidad de que fuerzas de seguridad argentinas realicen "ejercicios o entrenamientos conjuntos", compartan "misiones de investigación" y cooperen en "seguridad de grandes eventos". Desde que Argentina preside el G20, las conversaciones con el Reino Unido para la adquisición de material viene en incremento.

El acuerdo suscripto es taxativo al demandar la "confidencialidad" de la información que las partes intercambien, así como de los acuerdos que surjan a partir del memorando que ya entró en vigencia.

Poco después de rubricado el acuerdo, el diputado del PRO por Tierra del Fuego, Héctor Stefani, presentó un proyecto para traspasar las competencias de búsqueda y salvamento en el Atlántico sur de la Armada a la Prefectura Naval, que controla Bullrich. Por esto, el Espacio de Concertación Fueguina (ECOS) solicitó que se rinda cuentas del alcance de este acuerdo, temiendo que se evalúen ejercicios combinados en esa región bajo disputa.