Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

El PRO desalojó el despacho de Máximo en Diputados y tensó más la relación con el FpV

Monzó, el titular del cuerpo, dio la orden porque pretende asignar esa oficina a las autoridades de la Cámara. El diálogo, cada vez más improbable

El PRO desalojó el despacho de Máximo en Diputados y tensó más la relación con el FpV

La relación entre el PRO y el Frente para la Victoria (FpV) en Diputados empeora día a día. En el episodio de ayer, el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, decidió mover al diputado del FpV y líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, del despacho que ocupaba en el tercer piso del Palacio, provocando la reacción airada de varios legisladores kirchneristas, que se opusieron e ingresaron a las oficinas por la fuerza.

Según aseguró Monzó en diálogo con El Cronista, "ese despacho nunca fue de Máximo, nunca lo ocupó y estaba vacío". Llamativamente, sin embargo, en la intranet del cuerpo, las oficinas figuraban asignadas a Kirchner incluso después de haber sido fajadas.

Si bien los movimientos ayer sólo incluyeron a las oficinas de Kirchner, Monzó aseguró que "la decisión no es solamente por este despacho sino por todos, porque deben ser redistribuidos en función del resultado electoral". El titular de Diputados se refirió así a la tradición de los últimos años, que asignaba los despachos del tercer piso al peronismo y los del segundo piso a la UCR. "El resultado electoral los ha ido avalando y esto quedó tergiversado y un piso completo lo tiene La Cámpora. Ahora hay un resultado distinto y merece una redistribución de las oficinas", explicó el macrista.

Pero el FpV no ve las cosas de la misma manera. "No puede el presidente de la Cámara invadir el despacho de un diputado. Estamos analizando si se llevaron cosas. A Monzó lo elegimos presidente entre todos los bloques y él tiene que administrar para todos los bloques", denunció en diálogo con El Cronista la secretaria parlamentaria del FpV, María Teresa García, quien además remarcó que intentó comunicarse con Monzó y no lo logró.

"Además de no dejar ingresar a los empleados de Máximo, Monzó impide que se retiren herramientas de trabajo de empleados del Congreso que realizaban tareas de mantenimiento en el despacho", agregó el bloque en un comunicado.

Según relataron diputados del FpV, sin mediar aviso, personal de la Cámara de Diputados ingresó a las oficinas que ocupaba Kirchner, cambió la cerradura, cruzó una faja sobre la puerta y dejó a un guardia de seguridad apostado en el ingreso del despacho 340 que había usado José Díaz Bancalari y que desde el 10 de diciembre se entendía como asignado a Máximo Kirchner.

Ahora, según adelantó, Monzó tiene intenciones de revisar otras asignaciones de lugares para que las autoridades de la Cámara sean las que se queden con los despachos del Palacio, mientras que los diputados rasos deberían ser relocalizados en alguno de los varios anexos que tiene el cuerpo. El despacho de la discordia, en tanto, sería finalmente asignado a alguno de los vicepresidentes de la Cámara baja. Así, las oficinas podrían terminar quedando para los peronistas José Luis Gioja (FpV) o Felipe Solá (Frente Renovador), vicepresidentes primero y tercero respectivamente; o para la radical Patricia Giménez, vice segunda del cuerpo.