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El PJ llega dividido al congreso de Obras, entre intentos de unidad y elección interna

El kirchnerismo busca retener poder. Hay tironeos de Capitanich y Urtubey e intentos de unidad detrás de Gioja. Bossio irá tras romper con el bloque. De la Sota, excluido

Juan Manuel Urtubey

Juan Manuel Urtubey

Con la amenaza de la intervención judicial pendiendo sobre su transitoria conducción como la espada de Damocles, con sospechas de la mano de la Casa Rosada detrás alimentadas por la insistencia de la advertencia de la jueza federal María Servini de Cubría, el Partido Justicialista dará hoy el puntapié inicial en el proceso de renovación de autoridades con la reunión de su Congreso Nacional. El estadio de Básquet de Obras Sanitarias cobijará bajo el mismo techo a peronistas kirchneristas y los autollamados "moderados" o "dialoguistas", para definir el rol opositor del espacio frente al gobierno de Cambiemos.


El primer llamado de la cumbre está previsto para las 9. Más allá del imprevisible debate que se puede dar con el micrófono al alcance de cualquiera de los 900 congresales, el objetivo primordial es definir los integrantes de la junta electoral que tendrá en sus manos la organización de las elecciones internas que consagrarán el 8 de mayo a un nuevo presidente. En segundo lugar, buscan reformar la carta orgánica para que a partir de 2020 la entronización se realice de manera indirecta, a través del Congreso. En rigor, siempre fue así a pesar de lo que decía su texto constitutivo: de una forma u otra, el PJ siempre logró alcanzar un acuerdo para seleccionar sus autoridades sin el voto de sus afiliados. Para este año, tanto halcones (camporistas) como palomas (pejotistas tradicionales) coinciden en la necesidad de una lista de unidad o conducción colegiada, con el sanjuanino José Luis Gioja como comodín del equilibrio. Más allá de la falta de antecedentes, con el despliegue operativo (presidentes de mesa, traslado de urnas, conteo) de una interna nacional que nadie hoy siquiera maneja como hipótesis, la razón del pre-acuerdo radica en los costos: en el PJ ya analizan tener que solicitar una ayuda económica a la Nación para solventar la eventual interna. "Nadie tiene un mango para afrontar una elección", se sinceró un dirigente que no desea competir.


Sacando los puntos formales, Obras funcionará como caja de resonancia de las críticas, reproches y reclamo de autocrítica que ya se escucharon en la última reunión del Consejo nacional en su primera terapia post-derrota electoral, que algunas califican como "la peor de la historia del peronismo". Bajo la sombra del liderazgo del FpV de Cristina Fernández de Kirchner, exiliada en Santa Cruz, el PJ convocó a casi todas sus corrientes, las que la idolatran y las que no. Con la excepción de los cordobeses de José Manuel de la Sota (que "casualmente" no fueron invitados por tener sus mandatos vencidos), Diego Bossio y sus "desertores", que abandonaron el bloque de Diputados, llegarán al estadio compartiendo una combi, temiendo algún insulto.


Con Gioja como nexo entre ambos lados de la Grieta justicialista, de un lado se ubicaría el gobernador salteño "tradicional" Juan Manuel Urtubey y del otro, el intendente de Resistencia "cristinista", Jorge Capitanich. En público, ambos apoyaron la moción de una lista única para una autoridad transitoria (cuando en las legislativas de 2017 se asomarán sus emergen tes) de un peronismo todavía pendiente de Cristina Kirchner.