El Gobierno suma apoyo en su tesis para reestructurar la deuda

El documento de consenso de los ministros de Finanzas y banqueros centrales del G20 avala posiciones argentinas, sin hacer hincapié particularmente en el país. Guzmán se reúne con técnicos del FMI en EE.UU.

Como menú de entrada para una nueva ronda de negociaciones que encarará desde hoy en Washington, Estados Unidos, el ministro de Economía, Martín Guzmán, con los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI), el G20 expresó a través de un documento de consenso de los ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales reunidos en Riad, Arabia Saudita, un aval tácito a la postura de la Argentina en relación a la insostenibilidad de su deuda pública, las intenciones de una reestructuración exitosa en la que los acreedores privados acepten importantes quitas nominales y de valor presente al alargar los plazos y la tesis de que para pagar primero hay que generar las condiciones para retomar la senda del crecimiento económico.

En una declaración en la que en ningún párrafo se habló particularmente del país pero sí de una parte de sus postulados, hubo, en especial, dos párrafos en las primeras páginas que envalentonaron a las autoridades argentinas.

"La política fiscal debe ser flexible y favorable al crecimiento, al tiempo que se reconstruyen los amortiguadores donde sea necesario y se garantiza que el peso de la deuda en el Producto Bruto Interno (PBI) se encuentre en un camino sostenible", se destaca en uno de ellos, mientras que en el otro, que eligió priorizar un comunicado del Ministerio de Economía, se indica que los ministros de los países más poderosos del planeta reiteraron "la importancia de los esfuerzos conjuntos emprendidos tanto por los deudores como por los acreedores, oficiales y privados, para mejorar la transparencia y la sostenibilidad de la deuda" y alentaron "esfuerzos adicionales para abordar las vulnerabilidades de la deuda".

El plato principal, entonces, se empezará a deglutir entre hoy y mañana en Estados Unidos, en donde Guzmán mantendrá reuniones "estratégicas" en la capital con la estadounidense Julie Kozack, subdirectora del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, y con el venezolano Luis Cubeddu, jefe de la Misión para Argentina del organismo internacional.

Con equipo renovado para el caso argentino (Kozack reemplazó a al mexicano Alejandro Werner y Cubeddu al italiano Roberto Cardarelli, además del cambio de la búlgara Kristalina Georgieva por la francesa Christine Lagarde), el Fondo iniciará las gestiones para revisar las cuentas públicas del país en el marco del Artículo IV de su Convenio Constitutivo.

El martes, en tanto, el ministro hará una escala en Nueva York, en donde se verá por segunda vez con directivos de bancos y fondos de inversión con peso en Wall Street y con tenencias importantes de bonos argentinos bajo ley extranjera.

Como a fines de enero, cuando participó del Council of the Americas, el ministro de Economía intentará convencer a los acreedores privados de su plan económico integral (que todavía no presentó al público) y jugará con su nuevo as de espada, que es el respaldo del FMI.

Según el exigente cronograma autoimpuesto por el Gobierno, en el que hay importantes demoras, desde la semana pasada debería haber comenzado el período de 10 días de "reuniones e intercambio de visiones con tenedores de la deuda pública externa" y se elaboraría un informe en base a sus comentarios.

Ya la semana que viene se debería determinar la estructura final de la oferta con el objetivo de restaurar la sostenibilidad de la deuda pública externa y se abriría una instancia de preguntas y respuestas frecuentes.

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