TRAS LA MUERTE DEL JOVEN MAPUCHE, BULLRICH VOLVIÓ A DEFENDER A LA PREFECTURA

El Gobierno se endureció y advirtió que no tolerará más reclamos territoriales

Cambiemos reforzó el argumento de que se enfrenta a "grupos violentos" que "están fuera de la ley". La Casa Rosada acordó una defensa total a la versión de Prefectura

En plena investigación, el Gobierno otorgó el "carácter de verdad" a la versión que dio la Prefectura sobre un enfrentamiento armado, en Villa Mascardi, que derivó en la muerte del activista mapuche Rafael Nahuel. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presionó al juez Gustavo Villanueva porque no resguardó la zona y reconoció que el Estado no conseguiría evidencia que certifique la versión oficial. Hasta el momento, la autopsia confirmó que el activista Nahuel fue asesinado con el disparo de una bala 9 mm, un calibre similar al usado por la patrulla Albatros.

Bullrich ingresó a la Casa Rosada alrededor de las 9 de la mañana. Allí, según fuentes del Gobierno, habría consensuado con la Jefatura de Gabinete la defensa de la Prefectura y la advertencia de que la Casa Rosada no tolerará reclamos territoriales. Balcarce 50 salió a ocupar el escenario con una posición más dura, ante el temor de que la oposición y los organismos de derechos humanos tomen la iniciativa, tal como ocurrió con el caso de Santiago Maldonado.

Dos horas después, la ministra encabezó una conferencia de prensa en el Salón Pueblos Originarios, junto al ministro de Justicia, Germán Garavano, donde expusieron esta ofensiva. "Entraremos a todas las partes del territorio argentino; no tenemos ningún límite más que los límites de la Constitución", remarcó la ministra. El Gobierno defendió esta posición bajo el argumento de que los activistas mapuches son "grupos violentos" que "no respetan la ley, que no reconocen a la Argentina".

Fuentes del Gobierno reconocieron que quizás no consigan pruebas que certifiquen que Nahuel murió en medio de un enfrentamiento armado.

La estrategia del Gobierno llegó a posiciones extremas. Consultada sobre los hechos donde fue muerto el joven Rafael Nahuel, la ministra Bullrich dijo que "el juez necesitará elementos probatorios, nosotros no: el Gobierno nacional ya ha definido que esto se realizó por una manda judicial" y agregó que no "tienen que probar lo que hicieron las fuerzas de seguridad". A su lado, el ministro de Justicia convalidó, en silencio.La Casa Rosada preparó este terreno ante un escenario que se vuelve probable. Ya el domingo, fuentes ejecutivas reconocieron a El Cronista que posiblemente no consigan pruebas que certifiquen que Nahuel murió en medio de un enfrentamiento armado entre Prefectura y los activistas mapuches, en la zona de Villa Mascardi. Bullrich indicó que "cada vez van a quedar menos pruebas porque en el lugar todavía están los violentos". Por consiguiente, el caso puede entrar en un punto ciego.

Presión sobre el juez 

Es por esto que ayer el Gobierno redobló la presión sobre el juez Villanueva. La ministra aseguró que "no van a aceptar ninguna orden ilegal ni anti jurídica" ni que "se palpe a las fuerzas, que se invierta el rol de lo que el Estado debe hacer frente a un grupo que está fuera de la ley, que intenta convertirse en poder fáctico y tomar un territorio".

El Gobierno desconfía de Villanueva quien intenta acordar con la comunidad mapuche, organismos de derechos humanos y ONGs para que las fuerzas de seguridad ingresen a la zona del Hotel Parques Nacionales, con el requisito previo de que los efectivos sean palpados.

Por otro lado, la oposición comenzó a abroquelarse contra el Gobierno. El jefe de bloque del Movimiento Evita en la Cámara de Diputados, Leonardo Grosso, adelantó: "Estamos hablando con todos los bloques opositores, hay un pedido de interpelación" contra la ministra Bullrich.

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