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El Gobierno podría condonar deudas a las provincias para negociar la coparticipación

Los jefes provinciales pretenden que se les devuelva en tres años el 15% de los fondos que se les debe, y no en cinco como quiere la Nación. El ministro busca alternativas

Mientras el Gobierno busca el apoyo de los diputados del interior en el acuerdo con los holdouts, los mandatarios desfilan por la Casa Rosada y exigen el pago de deudas y obras. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, escuchó esos reclamos ayer del gobernador riojano Sergio Casas, y volverá a escucharlos hoy cuando encabece una cumbre con los 24 líderes provinciales que pelearán por la detracción del 15% de coparticipación que el Gobierno retuvo por DNU. Para distender la relación, la Casa Rosada hizo adelantos de coparticipación a algunos distritos, así como prometió obras.
Por sexta vez en el año, Casas (FpV) se reunió con Frigerio. No fue sólo. Lo acompañó el ex mandatario Luis Beder Herrera y la diputada Teresa Madera, de quien el Gobierno espera su voto en el acuerdo con los fondos buitre. En la agenda, el mandatario reclamó una deuda de Nación en obras viales y eléctricas que estimó en $ 900 millones, así como por la detracción del 15% de coparticipación que Mauricio Macri mantuvo por DNU. Al retirarse y ante medios provinciales, aseguró que "tuvimos una respuesta más que favorable", en relación a las obras de La Rioja.
Esa escena se vivió un día antes, cuando el gobernador de Chaco, Domingo Peppo, le reclamó a Frigerio terminar un acueducto y obras viales, en el despacho del ministro. El sucesor de Jorge Capitanich salió de la reunión y le hizo un favor a la Rosada: "Siempre dije que hay que acordar con los fondos buitre". Ese mismo día, el mandatario salteño, Juan Manuel Urtubey, se pronunció en el mismo sentido. El peronista estrechó buenos lazos con la Casa Rosada, a tal punto que viajó al Vaticano con Macri, y el viernes entregó viviendas en su provincia con Frigerio.
El lunes había sido el turno de la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, quien recibió el apoyo del Gobierno en la reforma jubilatoria que impulsó en la provincia. A dos días de esa foto, el gobierno lanzó la licitación para 30 casas en Ushuaia por $40 millones, una iniciativa de la gestión anterior, que el Ministerio del Interior decidió mantener.
A estas fotos, hay que sumar otro gesto de distensión, un día antes de la pelea por la coparticipación con los 24 gobernadores. Ayer, la Casa Rosada destinó fondos por $1000 millones a tres provincias (ver pág 8). La transferencia benefició a Omar Gutiérrez (MPN), de Neuquén, en $ 500 millones; a Gustavo Bordet (FpV), de Entre Ríos, por $ 300 millones y Lucía Corpacci (FpV), de Catamarca, por $ 200 millones.
A un día de la reunión, el Gobierno concretó adelantos de coparticipación, un remedio para frenar los reclamos. Es que los mandatarios hoy exigirán que se acorte a tres años el plazo de devolución del 15% de coparticipación que va a la ANSeS, en vez de los cinco años que fijó la Casa Rosada por decreto. De hecho, reclaman otro 1,9% que detrae la Nación a favor de la AFIP.
Frigerio los recibirá en el Salón Norte, y según señaló a El Cronista, defenderá el plazo de 5 años. En el Gobierno no quieren dar marcha atrás con la letra chica del decreto, que acordaron con Sergio Massa. El líder del Frente Renovador se hizo rogar con esa iniciativa, a cambio de que su espacio vote a favor del DNU que deroga la devolución del 15% a las provincias. En cambio, lo que se pondría en discusión es la posibilidad de condonar deuda de las provincias con Nación, como medio de pago. Una estrategia que solía usar Cristina Fernández con los mandatarios afines a su gestión.
Para calmar las aguas, el Gobierno argumenta que se está poniendo al día con la deuda que mantiene la Casa Rosada con las provincias. De los $ 7 mil millones en infraestructura que reconoció Frigerio el 27 de enero, tras la primera reunión con mandatarios, aseguran que ya pagaron $ 4 mil millones.
En busca de no sumar otro traspié, tras el revés por Ganancias que sufrió ayer el oficialismo en el Congreso, ayer abrieron la puerta a que Macri participe de la reunión.