El Gobierno negocia la llegada al país de otras dos vacunas: Moderna y Sinopharm

El recambio diplomático en China busca sellar 5 millones de vacunas para enero. Comenzaron los primeros contactos con el laboratorio norteamericano, mientras se empieza a distribuir Sputnik V. 

Comenzó la cuenta regresiva para un histórico operativo de vacunación que cerrará un 2020 para el olvido. Con las primeras 300.000 dosis de la Sputnik V que empezaron a distribuirse ayer a las 4 de la madrugada en todo el país, en camiones refrigerados de Andreani, con la expectativa puesta en mañana a las 9 para su aplicación al personal sanitario que está en la línea del frente de la batalla contra el coronavirus, el Gobierno agiliza las gestiones para conseguir otras vacunas.

En la Casa Rosada esperan anunciar pronto la llegada de una partida del producto de Sinopharm, como parte de un memo de entendimiento que derivó en la salida del embajador argentino en China, Luis María Kreckler. El diplomático de carrera, que viajó a Beijing hace apenas 6 meses, quedó atrapado en una disputa interna con el canciller Felipe Solá, con acusaciones cruzadas, y será reemplazado por Sabino Vaca Narvaja, quien ya venía trabajando en la relación bilateral. "El acuerdo con China viene más que bien, por eso el apuro de ordenar el nuevo embajador y la interlocución oficial", opinaron desde un despacho de Balcarce 50. La expectativa oficial se grafica en números: sumar 1 millón de dosis en enero.

Otra puerta que se acaba de abrir, confiaron fuentes oficiales, es que la norteamericana Moderna se contactó con el gobierno argentino como primer paso para suministrar su vacuna. Autorizada por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos), su distribución en los Estados Unidos comenzó hace una semana. En el tintero, aún, queda el acuerdo con Pfizer, a pesar de que la secretaría de Legal y Técnica, Vilma Ibarra, buscó reactivar el dialogo. El viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, ayer en CNN Radio, insinuó que más allá de diferencias contractuales, habría falta de stock.

"Mi primera obsesión era que empezásemos a vacunar en el mismo momento que el mundo central empezaba a vacunar, porque lo que está ocurriendo es que el mundo central ha acaparado las vacunas para ellos", reprochó Alberto Fernández ayer en Radio 10. El Presidente se jactó de que Argentina forma parte de un grupo de "menos de 10 países" que ya comenzaron a inocular contra el Covid-19. En realidad son más.

La semana pasada la vacuna de Pfizer fue autorizada bajo la modalidad de registro de emergencia por la Anmat. Para las próximas horas, antes de fin de año, sería aprobada la de Astrazeneca, desarrollada por la universidad de Oxford y cuyo reactivo será elaborado en el país por al laboratorio mAbxience. La Argentina ya compró 22 millones de dosis pero no estarían para antes de marzo.

Con la preocupación latente de un rebrote frente a las estadísticas de las últimas dos semanas, con 20 millones de dosis de la Sputnik prometidas para antes de marzo, el operativo de vacunación del primer semestre de 2021 calcula que alcanzará a 763.000 trabajadores de la salud (según el Registro Federal de Personal Sanitario); 500.000 efectivos de fuerzas de seguridad; 1.300.000 docentes y personal no docente; y 7.279.394 mayores de 60 años. Continuará con personas de 18 a 59 años con factores de riesgo.

Compartí tus comentarios