Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

El Gobierno dice que hay buen clima con el peronismo para aprobar leyes clave

Son la derogación de la Ley Cerrojo por los buitre y la aprobación de los pliegos de los jueces de la Corte. La negociación con los gobernadores pasa por la coparticipación

Angel Rozas (UCR)

Angel Rozas (UCR)

Tras haber impulsado a través de los gobernadores la reciente ruptura del bloque del Frente para la Victoria en la Cámara baja y avanzar en un acuerdo con el peronismo del Senado, el Gobierno está listo para iniciar las negociaciones en el Congreso destinadas a aprobar el paquete de leyes económicas clave, como la derogación de la Ley cerrojo que necesita para destrabar el acuerdo con los fondos buitre, y la aprobación de los pliegos de los jueces de la Corte Suprema propuestos por el Poder Ejecutivo, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz.


En esa dirección, el jefe de Gabinete Marcos Peña recibirá hoy a las 17 en la Casa Rosada a la presidente Provisional del Senado, Gabriela Michetti, y a los jefes de todas las bancadas de ese cuerpo, entre ellos, Miguel Angel Pichetto (FpV), Angel Rozas (UCR), Laura Rodríguez Machado (PRO) y el peronista disidente Adolfo Rodríguez Saá, entre otros. Por estar de viaje en los Estados Unidos, Federico Pinedo, uno de los principales negociadores de la cámara Alta, no será de la partida.


"El objetivo es iniciar el diálogo legislativo para trabajar en la agenda 2016", contó un vocero cercano a Peña.
En la mesa también se discutirán otras iniciativas, todas promesas de campaña que el presidente Mauricio Macri enviará al Parlamento en marzo, cuando arranquen las sesiones ordinarias, como la modificación del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias; la ampliación de la Asignación Universal por Hijo (AUH) para los monotributistas y la reducción del IVA a los alimentos de la canasta básica. Se trata de medidas positivas destinadas a amortiguar el costo social que traerá la inflación, y que no parece tener inconvenientes para ser aprobadas por el peronismo.


El principal escollo para el macrismo era la aprobación de la Ley Cerrojo -que entrará en el paquete de sesiones ordinarias-y que fue parte de la política nacionalista con el slogan "Patria o Buitre" que desplegó durante los últimos años el kirchnerismo. Pero según explicaron desde la Casa Rosada "hay buen clima entre el peronismo no kirchnerista para derogar esa ley". Tanto en el Senado como en Diputados, tras el quiebre del bloque kirchnerista que transformó al interbloque de Cambiemos en la primera minoría.


"Ya dijo Urutubey en las últimas horas que hay que solucionar lo más rápido posible el tema de los holdouts", afirmó un vocero de la jefatura de Gabinete. "Está conversado con todos los gobernadores y con los bloques del peronismo y el massismo. Todos mostraron interés en cooperar en pos de resolver el tema. Ahora, no sabemos que va a pasar aún cuando haya que levantar la mano", agregó un hombre del riñón del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, que se encarga de endulzarle la oreja a los gobernadores y negociar fondos para obras y coparticipación.


Precisamente, la negociación gira hoy en torno a los fondos de coparticipación que las provincias podrían recibir de parte de la Nación y a la posibilidad de destrabar obras en sus terruños. En tanto, la aprobación de los pliegos de los jueces de la Corte que cubrirán las vacantes dejadas por Carlos Fayt y Eugenio Zaffaroni también amenazó con convertirse en un dolor de cabeza para el macrismo. El Presidente designó por decreto a Rosenkrantz y Rosatti el 14 de diciembre pasado, para enviar un señal de autoridad, algo que, en rigor, terminó generando una catarata de críticas de propios y extraños por tomar un atajo de dudosa institucionalidad. Al final, Macri decidió el 1 de febrero enviar los pliegos de los juristas a la Cámara alta y habilitar así el camino legal y la negociación con el bloque. Para aprobar esas designaciones se necesitan dos tercios de los votos de los senadores, un número al que el oficialismo no tiene. Pero en medio del dialogo político con el macrismo, Pichetto ya avisó que no tendría problema en aprobar las designaciones si se cumplen con todos los pasos institucionales. Mañana se abriría el período de sesiones extraordinarias en el Senado y la Comisión de Acuerdos, que presidirá el senador peronista Rodolfo Urtubey, hermano del gobernador de esa provincia, se constituirá el viernes a fin de convocar a una audiencia pública para debatir las designaciones.