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El Gobierno avanza con la baja de costos laborales y fuerza el debate en la CGT

Dujovne mantuvo reuniones para bajar la carga laboral con Triaca y Abad. El moyanista Schmid emitió un duro comunicado por la CGT, pero otros gremios buscan consensuar

El Gobierno avanza con la baja de costos laborales y fuerza el debate en la CGT

"Al ministro lo obsesiona el tema de bajar la carga laboral". Así lo definió ayer una fuente que conoce de cerca al titular de Hacienda. De hecho, esta obsesión, que el propio Dujovne se encargó de puntualizar en la entrevista con este diario el lunes pasado, se tradujeron ayer en tres reuniones para abordar esta cuestión.

La primera fue con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca. Le siguió otro encuentro con todo su equipo (el secretario de Hacienda, Rodrigo Pena; de Política Económica, Sebastián Galiani; el jefe de gabinete del Ministerio, Ariel Sigal; el jefe de asesores, Guido Sandleris; y Bernardo Saravia Frías, de Legal y Técnica) y, por último se reunió con el titular de la AFIP, Alberto Abad.

El eje en los tres encuentros fue ir trazando una agenda conjunta hacia la formalización del empleo. "Hay un montón de ideas sobre la mesa", aseguró ayer la fuente consultada. Y mencionó que se evalúa beneficiar a empleadores que blanqueen y, por otro lado, la de crear una agencia de talentos, es decir, una suerte de oficinas de búsqueda de empleo oficiales.

En los encuentros, en particular con el titular de la cartera laboral, se habló de un tema clave: la importancia de mantener un diálogo fluido con la CGT. También en esa reunión se estableció que, en las modificaciones que se implementen, se descartará la posibilidad de desfinanciar a las obras sociales.

La cuestión del financiamiento de las obras sociales no es menor: la experiencia internacional da evidencia de reducciones de alícuotas, dentro de las cargas laborales, en particular las que se dirigen a solventar la salud, en las que se compensa esta baja con una suba de rentas generales. Un caso emblemático es España. Pero claro, para llevarlo a cabo implicaría desfinanciar una de las cajas de las centrales obreras.

En el encuentro con el titular de la AFIP se habló, entre otros temas, de los recursos que aportan las contribuciones patronales y los aportes personales. Con alrededor de $ 535.000 millones el año pasado, implicó un 25,6% de los recursos tributarios totales, un peso no menor. "Abad sabe lo que implicaría", reconocieron desde el Gobierno. Y, según aseguraron, lo que intentarán es no perjudicar los ingresos del fisco, pero al mismo tiempo bajar los costos laborales.

Este avance del Gobierno forzó el debate en la CGT.

En un comunicado de uno de los tres secretarios generales que la dirigen, Juan Carlos Schmid (portuario y moyanista), la CGT lanzó que, "mientras se anuncia una revisión de los costos laborales y una reducción de los tributos, continúa habiendo cesantías". Esta posición dura contra la rebaja de los impuestos al trabajo está en contrapunto con sectores más dialoguistas de los gremios, que podrían negociar con el Gobierno disminuir los aportes y contribuciones para casos especiales, como la Ley de Empleo Joven y, sobre todo, para que ingresen a la economía formal trabajadores que hoy están contratados en negro. De todos modos, es unánime la posición de que este tipo de medidas "no debe afectar la financiación de la seguridad social".

El comunicado de Schmid acusó ayer a los empresarios de "sumar despidos" y advirtió que las cesantías y suspensiones en varios rubros industriales como el textil, el calzado y la metalurgia atentan contra la paz social y violan compromisos asumidos en la mesa de diálogo de 2016.

 "El consejo directivo de la CGT estará obligado en su primera reunión del año a evaluar un panorama complicado", sentenció Schmid.


Esa reunión podría tener lugar la tercera semana de enero, y allí se verán las caras los gremios moyanistas, proclives a confrontar con el Gobierno, y los sindicatos que "no quieren romper nada", porque ven que "la situación es muy complicada", así como "lo que pasa en el mundo, donde ayer en México salieron a la calle por el aumento de las naftas", dijo uno de esos dirigentes de importante predicamento entre sus pares aunque de bajísimo perfil.

"A fines de 2016 las principales cámaras empresarias, la CGT y el Gobierno firmaron un acuerdo para evitar situaciones conflictivas hasta que se reactive la economía", indicó Schmid.


Pero otras fuentes gremiales consultadas que prefirieron no aparecer tirándole piedras al moyanismo dijeron que esta es una "postura personal de Schmid" que tiene que ver con el rechazo a cualquier intento del Gobierno de bajar los aportes y contribuciones a los trabajadores que hoy están en actividad y en blanco, algo a lo que el sindicalismo se opone de manera unánime.

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Comentarios3
JUAN PASQUINI
JUAN PASQUINI 05/01/2017 10:44:26

Y AUMENTAR LAS ASIGNACIONES FAMILIARES A MAS VALOR QUE UN PLAN SOCIAL, HASTA SUELDOS DE $ 10 O 15 MIL, PARA QUE AQUELLOS QUE TIENEN PLANES SOCIALES , PREFIERAN BLANQUEARSE Y NO TRABAJAR Y SEGUIR COBRANDO PLAN SOCIAL.-

jesus jose fava
jesus jose fava 05/01/2017 10:44:13

COMO JUBILADO ME EMPOMARON CON GANANCIAS. ADEMAS NO ME DEVUELVEN LO RETENIDO POR AGUINALDO.

Pascual Vicente
Pascual Vicente 05/01/2017 10:20:14

Lo primero que hay que sacar es el aporte solidario al sindicato 2,5 del empleado y 1,5 de la empresa