El Bono IFE ANSeS y el programa ATP continuarán sólo donde la crisis golpee más fuerte

Tras concluir el bono de $ 10.000 y abonar hasta medio salario de cada trabajador en empresas en crisis, el Gobierno ajustará el esfuerzo fiscal sólo para aquellos impedidos de volver a su actividad habitual por el confinamiento estricto.

Al anunciar la séptima prórroga del confinamiento dispuesto para frenar la propagación del coronavirus, el presidente Alberto Fernández ratificó que el Estado continuará asistiendo al entramado productivo dañado severamente por el derrumbe de la actividad, aunque dejó la puerta abierta a restringir cada vez ese esfuerzo fiscal canalizado a través de diversos canales.

Fernández anunció el viernes que "en la zona del AMBA vamos a continuar con el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) para preservar el empleo y aliviar a los empresarios" en el pago de los salarios.

Como contó El Cronista, esa ayuda será por tercer mes consecutivo para cubrir hasta el 50% del salario con un tope de dos salarios mínimos ($ 33.750), aunque entremedio hubo un intenso debate del gabinete económico para reducir el costo fiscal de la asistencia y privilegiar con tales montos de cobertura a las compañías que no obtuvieron permiso de reapertura. De esa acalorada discusión emergió una reducción de la asistencia estatal a un salario mínimo en el resto del país, excepto el AMBA y Chaco, donde la población ya superó el aislamiento social (ASPO) y sigue las reglas del distanciamiento social (Dispo).

Fernández agregó que, tras abonar los sueldos de junio, en los primeros días de julio, también el Estado ayudará a cubrir los haberes del séptimo mes del año, aunque no aclaró en qué proporciones. Ese debate tomará semanas y dependerá de múltiples factores, como el nivel de recaudación (que va a la baja) y los efectos de la expansión liquidez vía emisión monetaria.

Por otra parte, la administradora de la ANSeS, Fernanda Raverta, reveló este domingo que habrá una tercera ronda de asistencia a millones de personas desempleadas, inactivas, cuentapropistas de las categorías más bajas y beneficiarios de planes sociales a través del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), que significará una suma de $ 10.000 a los bolsillos más golpeados por la crisis, aunque acotada a las áreas donde sigue detenida la circulación masiva.

"En esta nueva etapa cambiarán los criterios de cómo asignar el IFE, y es así que vamos a profundizar la ayuda donde el virus se ha intensificado, especialmente en AMBA y otros lugares donde la circulación del virus hace imposible retomar la vida cotidiana y un segmento de la población que no tiene la posibilidad de sostener ingresos a partir de sus trabajos necesita de esta ayuda", reveló Raverta al aire de FM Millenium.

En su primera y segunda acreditación, el IFE benefició a 8,8 millones de personas. En su tercer capítulo, se pagarían $ 10.000 solo "donde se han aumentado los contagios por Covid-19 y la matriz productiva no ha podido ponerse en funcionamiento", amplió la titular de ANSeS. Haciéndose eco de las palabras del presidente, además del área metropolitana, también se incluirían zonas de Chaco y otras pocas áreas complicadas.

Según los datos elevados por la Jefatura de Gabinete al Congreso, la población beneficiaria del IFE en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, Chaco y Río Negro (zonas donde mas prevalece el virus) asciende a 4 millones. Sobre esa población base habría un reajuste en pos de llegar estrictamente a la población más vulnerable.

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