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El mensaje de Carter a Videla: derechos humanos y las disculpas por no ir a una boda

Entre los documentos desclasificados por Estados Unidos, se difundió una carta que el ex presidente demócrata le envió al dictador argentino en noviembre de 1977. El funcionario estadounidense repasa la situación en Argentina, menciona el caso de la familia Deutsch y declina una invitación al casamiento del hijo del militar argentino. 

El  mensaje de Carter a Videla: derechos humanos y las disculpas por no ir a una boda

Hace poco más de 4 meses, cuando Barack Obama visitó la Argentina, anunció desde el Parque de la Memoria que su país haría un "esfuerzo" para desclasificar documentos diplomáticos y de inteligencia militar producidos durante los años que duró la última dictadura militar argentina.

Este lunes, el Gobierno nacional difundió esos documentos, entre los cuales hay una carta que el ex presidente demócrata Jimmy Carter le envió a Jorge Rafael Videla en noviembre de 1977.

En un tono cordial y cercano, el ex funcionario norteamericano repasa algunos puntos de un encuentro que mantuvieron ambos mandatarios en Washington con motivo de la firma de los tratados Torrijos-Carter, en septiembre de 1977, sobre la neutralidad del Canal de Panamá. 

En ese momento, de acuerdo con la misiva enviada al dictador argentino, la agenda bilateral parece haber repasado la situación de los derechos humanos en la Argentina, que desde 1974, y con mayor virulencia a partir de 1976, había quedado en jaque por la persecución, tortura y asesinato de opositores y militantes de diversas agrupaciones políticas.

Carter repasa las acusaciones que pesaban sobre la Argentina, y remarca que, para que el país pueda hacer frente a la opinión pública internacional, deberá mostrar "avances" en la materia y dejar entrar a los organismos internacionales.

El caso de la familia cordobesa Deutsch también fue tratado por el presidente norteamericano en la carta. Esa familia, compuesta por el padre, la madre y sus cuatro hijos, había sido secuestrada en la ciudad de Córdoba, y el reclamo por su paredero había llegado al periodista del Buenos Aires Herald, Robert Cox, y por su intermedio, a Carter. Fue entonces cuando el presidente norteamericano presentó su pedido especial frente al militar argentino para saber qué pasaba con ellos. Luego de los reclamos, Videla hizo las gestiones para que sean liberados -habían pasado por el centro clandestino de detención cordobés La Perla-  y posteriormente debieron exiliarse en Estados Unidos.

Como uno de los últimos puntos, el ex presidente Carter declinó, a través de la carta, una invitación del dictador argentino y su esposa para participar de la boda de su hijo. 

A continuación, la carta completa:

Querido señor presidente: permítame decirle cuán satisfecho estuve de reunirme con usted durante su visita a Washington para la firma de los nuevos tratados del Canal de Panamá. Nuestra conversación nos dio un mejor entendimiento de sus preocupaciones y las del pueblo argentino, con quien deseamos tener la mejor de las relaciones.

Me impresionó particularmente su comentario de que ambos compartimos los mismos ítems en nuestra agenda -derechos humanos y proliferación nuclear- y que haya visto una oportunidad para progresar en ambas. Comparto la misma esperanza.

Ambos reconocemos que Argentina es acusada frecuentemente con serias violaciones a los derechos humanos. Usted fue muy preciso al afirmar que los terroristas han pretendido aislar a Argentina en su propaganda.Sin embargo, tengo confianza en que esa propaganda perderá su fuerza en el tribunal de la opinión internacional si su Gobierno demuestra progresos en materia de derechos humanos. Y yo puedo asegurarle que Estados Unidos siempre estará listo para reconocer esos avances.

También estoy complacido de escuchar que no objetará la visita de de especialistas en derechos humanos de respetadas organizaciones internacionales. Esa visita será una importante manera de educar a la opinión pública internacional sobre las mejores de los derechos humanos en la Argentina.

Sobre este punto, permítame mencionar el importante rol que juegan las organizaciones no gubernamentales de derechos humanos, y mi esperanza de que ellos continuarán contribuyendo a los avances de los derechos humanos y mi firme creencia de que ellos deberían conservar su status consultivo en las Naciones Unidas.

Le doy la bienvenida a su expresión de esperanza sobre que el problema de los detenidos podría resolverse para la navidad de este año. Como le dije, hay un gran interés y preocupación en los Estados Unidos sobre el destino de las personas detenidas en la Argentina por el Poder Ejecutivo argentino. La aclaración sobre su status sería bien recibido, creo yo, en la comunidad internacional. Como el reciente anuncio de su Gobierno sobre la restauración del derecho a opinión y libertad de palabra para los detenidos, una aclaración sería otro importante paso en la demostración del compromiso argentino en la protección de los derechos humanos.

También satisfecho y complacido de saber que su Gobierno tiene la intención de ratificar el Tratado de Tlatelolco. Entiendo que el plazo en el que la rectificación del Gobierno depende de consideraciones políticas, pero espero que encuentren posible la ratificación del Tratado en el futuro cercano. La adherencia completa de Argentina al Tratado tendrá una gran importancia. No solo demostrará que Argentina está comprometida con el uso pacífico de la energía nuclear, sino que también dará, estoy convencido, un significativo ímpetu a la aceptación mundial del Tratado como una importante señal de evitar la guerra.

Estoy muy complacido de que su Gobierno participe de la Conferencia de Evaluación del Ciclo del Combustible Nuclear en Washington. Creo que proveerá una gran oportunidad para nuestras naciones para trabajar con otros en hacer a la energía nuclear un importante y segura manera de conseguir la energía que necesitamos.

Señor Presidente, la relación personal que establecimos en Washington me dio la oportunidad de escribirle. Espero que continuemos con el intercambio de puntos de vista con franqueza y candor para fortalecer las relaciones entre nuestros grandes pueblos.

En relación a esto, aprecio mucho sus cartas del 28 de septiembre y el 11 de octubre de 1977, y la información que me brindó en la segunda carta sobre la familia Deutsch. Como estoy seguro de que usted es consciente, hay una considerable y continua preocupación del Congreso y la opinión pública sobre esta cuestión en mi país.

En su reunión con usted en noviembre, el Secretario Vance tendrá la oportunidad de continuar con nuestro diálogo.

Quiero agradecerle a Ud. y a la señora Videla por la muy amable invitación a participar en la boda de su hijo, y comunicarle que no voy a poder participar. Por favor, dele nuestras felicitaciones y los mejores de deseos a su hijo y su novia.

Sinceramente,

Jimmy Carter.