Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

Economía bajo la lupa: cuáles fueron los datos claves de la semana

Mientras las miradas se centraron en el plano internacional, en el país el Gobierno local se lanzó nuevamente al mercado de deuda. Además, se difundieron datos sobre el avance de la economía y los precios minoristas.

Economía bajo la lupa: cuáles fueron los datos claves de la semana

Mientras las miradas se centraron en el plano internacional, en el país el Gobierno local se lanzó nuevamente al mercado de deuda. Además, se difundieron datos sobre el avance de la economía y los precios minoristas. A continuación un repaso por los datos más destacados de la semana:

13,000

Es el financiamiento total que consiguió el Gobierno en lo que va del mes de enero producto de la operación de repo que concertó  con bancos de inversión internacionales por u$s 6,000 millones y de la colocación de bonos en el mercado de deuda de NY por u$s 7,000 millones. De esta forma, el Gobierno ya logró cubrir el 43% del total que prevé financiar en los mercados financieros  a lo largo del presente año.

Sin embargo, la excelente decisión de primerear al mercado, anticipando gran parte de las necesidades de financiamiento del año, no debería dar lugar a ninguna euforia de gasto público en el Gobierno. Aun cuando el agujero financiero se lograra cubrir fácil, debería primar la prudencia. En primer lugar, porque la Argentina tiene una extensa trayectoria (prontuario) de déficits fiscales elevados y de defaults “duros”, lo cual constituye “la normalidad” de nuestro país y ha provocado una destrucción masiva de capital físico, financiero, humano e institucional.

Y, en segundo término, porque todavía no está claro cómo será el escenario mundial que emergerá con el inicio de la era “Trump”. No puede descartarse desde una “fake policy”, donde Trump termine haciendo poco de lo que prometió en campaña y se prolongue la dinámica mundial actual de bajo crecimiento económico con apreciación financiera. Ni tampoco puede descartarse una política de “America first”, caracterizada por una política fiscal fuertemente expansiva, una política de menor apertura comercial y una política internacional “muy dura”, que modifiquen las tendencias actuales y que provoquen una reducción significativa del volumen de comercio global y de la oferta de financiamiento para los países emergentes.

3.2%

Es el crecimiento del nivel de actividad económica que se produjo en el cuarto trimestre de 2016 con relación al período anterior en términos desestacionalizados anualizados, según nuestras estimaciones. De esta forma, tras una recesión que se prolongó a cuatro trimestres, la economía dejó de caer en los últimos tres meses del año pasado.

Esta recuperación obedecería a un crecimiento de la demanda externa, al empuje del gasto público y a un rebote de la inversión, en un contexto en el cual el consumo privado habría mostrado señales de estabilización.

No obstante, con continuidad de una política monetaria con sesgo contractivo (aunque decreciente), una política fiscal expansiva y una política de ajuste de tarifas, no cabe esperar un fuerte crecimiento económico en 2017. Con este mix de políticas económicas, la posibilidad de que veamos una fuerte recuperación del consumo privado será limitada. Por ende, nuestro escenario más probable prevemos una expansión de la economía de 2-3%, lo cual implicará recuperar lo que se perdió en 2016 (-2.5%) y seguir en el sendero de recuperación cíclia.

1.2%

Es la tasa de inflación de diciembre último, según el INDEC, la cual resultó la más baja desde febrero de 2015, mostrando una tendencia de desinflación entre el primer y el segundo semestre de 2016.

Esta reducción de la tasa de inflación observada en el segundo semestre del año estuvo en línea con la pauta monetaria prevista por el Banco Central para el último trimestre de 2016. En tal sentido, la tasa de inflación se ubicó en 1.3% entre octubre y diciembre último, siendo inferior a la meta de 1.5% impuesta por la autoridad monetaria a principios del año pasado.

El logro de tasas de inflación menores y en línea con la pauta prevista por el Banco Central para 2017, sin embargo, no será fácil de alcanzar en un contexto de ajuste de tarifas, sin coordinación en la política macroeconómica y en un año electoral. En efecto, si el ajuste de tarifas promedio (precios regulados) fuera de 30% durante el año próximo, el BCRA debería lograr una desinflación de los precios núcleo al 1.1% mensual. Teniendo en cuenta que el 2016 finalizó con una inflación núcleo que en el cuarto trimestre fue del 1.7% y no pudo reducirse respecto del tercer trimestre (fue 1.7%), no resultará fácil el cumplimiento de la pauta monetaria del año próximo.