Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Antidespidos: las 48 horas clave que hicieron cambiar a Macri y enfurecieron a Massa

"Te diste vuelta como una media", increpó el jefe del Frente Renovador al radical Mario Negri en los pasillos. El PRO y la UCR prefirieron no respaldar su proyecto

Al inicio de la sesión Carrió denunció a Lorenzetti

Al inicio de la sesión Carrió denunció a Lorenzetti

La ley nació condenada, pero su destino de veto cantado no le impidió generar cruces de altísimo voltaje político en Diputados. Con el rechazo presidencial asegurado, la estrategia oficial de permitir la sanción de la iniciativa que empujaba el PJ-Frente para la Victoria (PJ-FpV) para reinstalar la doble indemnización enfurecieron al líder del Frente Renovador, Sergio Massa, que no se privó ayer de cruzar en público al jefe del interbloque Cambiemos, el radical Mario Negri: "Te diste vuelta como una media", lo acusó en pleno salón de Pasos Perdidos.

La ley se aprobó entrada la madrugada, a las 5:52 y luego de más de 17 horas de sesión, con 145 votos a favor del PJ-FpV, el bloque Justicialista, el Frente de Izquierda, el interbloque Progresistas y otros apoyos sueltos. Fueron claves las 90 abstenciones y ausencias del PRO y la UCR para permitir que esa mayoría se pueda imponer. La jugada, que inclinó la balanza en favor del proyecto que reclamaba el kirchnerismo, sepultó las esperanzas de Massa de sumar al PJ-FpV detrás de su texto y quedarse con los laureles. Eso lo obligó sobre el final a apoyar el texto junto al PJ-FpV. Los únicos tres rechazos fueron los del industiral massista José Ignacio De Mendiguren, el chubutense Adolfo Bermejo, y el salteño Alfredo Olmedo.

"Me sorprendiste con esto de que se van a abstener. ¿No tienen un dictamen de rechazo ustedes?", le había recriminado el tigrense a Negri, delante de varios periodistas, en la noche del miércoles. El radical se sorprendió: "¿Y qué querés, si ustedes iban a acordar en el mundo peronista?", devolvió. La mirada de Massa no necesitaba subtítulos, pero de todas formas el líder del Frente Renovador retrucó: "Te diste vuelta como una media y no lo podés explicar".

Por la estrategia, el massismo salió a denunciar "una clara connivencia entre Cambiemos y el kirchnerismo". Pero del otro lado no se quedaron atrás.

Y es que el tironeo dañó una relación política que hasta aquí había funcionado de manera aceitada, permitiéndole al Gobierno acordar con los holdouts y a Massa mantener la unidad de su bloque cuando, el jueves pasado, ocho de sus diputados amenazaban con bajar al recinto y votar la ley antidespidos junto al kirchnerismo.

Fuentes calificadas de Cambiemos aseguraban ayer que la intervención del oficialismo fue clave para ayudar al tigrense: la Cámara de Diputados publicó el plan de labor de la sesión de ayer una semana antes, para que Massa pueda mostrarles a sus legisladores que el proyecto antidespidos se trataría sin dudas y que no necesitaban sumarse al kirchnerismo. Así, consiguió contener a siete de los ocho que amenazaban sumarse al intento del PJ-FpV. El sindicalista Héctor Daer fue el único renovador que dio quórum ese día.

Después de ese virtual salvataje, Cambiemos comenzó a notar cómo Massa trabajaba para amalgamar una mayoría peronista que apoyara su proyecto y derrotara al Gobierno. Estuvo cerca. El PJ-FpV, ante la posibilidad de un nuevo fracaso, llegó al lunes analizando apoyar el texto del Frente Renovador. "¿Y nosotros por qué teníamos que ayudarlo a él a vencer al kirchnerismo y ver cómo después ellos se unían en contra nuestra?", se preguntó un oficialista ducho en el cabildeo parlamentario. Fue así cómo, el martes, el cordobés Mario Negri, jefe del interbloque, propuso abstraerse de la pelea: si el Gobierno iba a perder de cualquier manera, había que abstenerse.

Esa estrategia, que El Cronista y otros medios adelantaron ayer, encendió todas las luces de alarma en el Frente Renovador, que además de vociferar su bronca y denunciar pactos espurios entre el macrismo y el kirchnerismo, se vio arrastrado a una discusión interna muy fuerte durante toda la madrugada de hoy para dirimir si votar junto al PJ-FpV el proyecto tal como lo aprobó el Senado o diferenciarse y ser los únicos en rechazarlo. Finalmente, casi todos sus diputados votaron a favor.

Todo en apenas 48 horas, con destino irremediable de veto presidencial, y con consecuencias difíciles de medir en el escenario político por venir.