Deuda bonaerense: claves para entender el 'cross default' y la 'aceleración'

Esta semana se activaría el cese de pagos en la provincia, una vez que no se afronte un vencimiento por unos u$s 115 millones. En el gobierno de Axel Kicillof apuestan a llegar a acuerdo con los acreedores.

En línea con el gobierno nacional, la provincia de Buenos Aires decidió extender el período de renegociación de la deuda bajo legislación extranjera, por unos u$s 7100 millones, hasta el 26 de mayo. Pero en el medio cae un vencimiento, clave, que podría disparar el default en la provincia.

En concreto, el viernes 1ero de mayo la provincia gobernada por Axel Kicillof debía pagar unos u$s 115 millones de dos bonos Par (en dólares y en euros).

Tras el pedido de “período de gracia ganó 10 días, justo en el medio de la renegociación de la deuda con los acreedores privados. Una primera duda es si esos 10 días ya expiraron el 11 o, como el 1ero fue feriado y hubo un fin de semana de por medio, si el recuento comenzó el lunes 4 y, por ende, el jueves 14 vencería el plazo.

Para parte de los acreedores privados recién este jueves 14 expira el plazo y fuentes del gobierno bonaerense sostuvieron que es el “trustee el que deberá definir.

Pero más allá de las fechas, en el default que se dispare esta semana hay dos cláusulas clave que implicarían que el gobierno bonaerense tenga que pagar toda la deuda bajo legislación extranjera (y hasta algún título en pesos): la aceleración y el cross default.

Tanto en el “'Indenture 2006' como el 'Indenture 2015', (contratos por los cuales se rigen los bonos) cuando se incumple con un pago de títulos cuyo principal en circulación supera los u$s 15 millones, entonces hay 'cross default', dando derecho a 'acelerar' , explicaron en un documento de la consultora 1816, en el que analizaron la situación de la provincia.

En ese sentido, detallaron que la aceleración de bonos se da a nivel de serie: para reclamar el pago inmediato del valor técnico de un bono (esto es, el principal más intereses corridos), tienen que hacer el pedido los tenedores de al menos el 25% del stock en circulación de esa serie. En el caso del bono Par en dólares que vence, al tomar precios de mercado implica tener una tenencia valorizada cercana a u$s 1 millón de este título para acelerar la deuda, calcularon en 1816.

Si bien este sería el escenario, necesariamente se dará la aceleración. “Dependerá del perfil de los inversores y de sus expectativas de alcanzar un acuerdo atractivo con la provincia en las próximas semanas , razonaron en la consultora.

De hecho, desde Buenos Aires resaltaron la intención de avanzar con sumar bonistas en la adhesión. “Seguimos negociando con los acreedores para llegar a un acuerdo cuanto antes , respondieron ante la consulta de El Cronista. La fecha límite es el martes 26 de mayo.

Pero aún si se entra en default y el 25% de los acreedores del bono cuyo vencimiento se debe que afrontar reclaman la aceleración, existen chances revertir ambas situaciones.

Tanto un evento de default como una aceleración son eventos reversibles, aunque en el segundo caso (según cuál sea la serie acelerada) podría ser necesario el consentimiento del 50% de los tenedores de la serie acelerada , marcaron desde 1816.

Para la reversión del default, si antes de un pedido de aceleración la provincia realiza los pagos que debía (incluso si es después del vencimiento del período de gracia), el bonista pierde el derecho a reclamar la aceleración.

 

Al evaluar el monto que hay que afrontar, de u$s 115 millones, algunos se preguntan por qué se decide no pagar. El primer punto, sin dudas, es que se está renegociando toda la deuda bajo legislación extranjera de la provincia, por lo que entra dentro de ese esquema. Y todo dentro de un esquema alineado con la política en esta materia que se sigue a nivel nacional, comandada por Martín Guzmán.

“A nuestro criterio, si después de lo sucedido con el BP21 la PBA hubiera pagado el vencimiento de esta semana habría quedado en una situación de extrema debilidad en la negociación con acreedores , sostuvieron en 1816.

“Un deudor puede amenazar con ir a default e incumplir esa amenaza una vez (como pasó en febrero), pero hacerlo dos veces sería muy costoso en términos de credibilidad. Al entrar en default, podría argumentarse que deberían bajar las pretensiones de los acreedores , razonaron.

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