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Después de que dividiera el bloque del FpV, La Cámpora difundió el número del celular del ex titular de la Anses. Urtubey también quedó en el foco de la tormenta

"(Martín) Insaurralde es el Borocotó de estos tiempos". La frase de 2014, cuando el entonces diputado coqueteaba con el massismo, volvió del pasado para pegarle en la cara al que la pronunció: Diego Bossio. Incluso el intendente de Lomas de Zamora, sabiendo que la venganza es un plato que se sirve frío, aprovechó ayer la fuga del ex director de Anses del bloque del FpV-PJ para reclamarle "que devuelva la banca".
Y la comparación con el médico que adjetivó la tradicional panquequeada electoral no fue lo peor que le pasó a Bossio post-ruptura con el kirchnerismo. Tampoco el coro de "traidor" que le dedicaron sus ex compañeros de bancada. En las redes sociales publicaron su número telefónico, lo que le valió, según fuentes cercanas al frustrado ministro de una presidencia sciolista, unos 1500 mensajes, incluyendo "amenazas de muerte", como las definieron.
"Este es el celular de Diego Bossio. Vos que te rompiste el alma militando para que no gane (Mauricio) Macri, contale lo que pensás", fue uno de los mensajes posteado en ciertos Facebook camporistas. El diputado del debutante Bloque Justicialista tuvo que cambiar el celular. "No va a renunciar", anticiparon cerca del ex funcionario cristinista, al tiempo que remarcaron que ejercerá "una oposición responsable".
Más allá de las acusaciones con la salida ya consumada, Bossio venía advirtiendo su renuncia a los honores pero no al cargo. "Me llamó, le dije que necesitábamos estar unidos en este momento", contó un dirigente peronista que no salió a criticarlo. Nadie logró (o intentó) contenerlo de una forma u otra, con la sospecha K detrás de la movida de un acuerdo secreto del gobernador salteño Juan Manuel Urtubey y el renovador Sergio Massa con la Casa Rosada. Esta tesis fue enarbolada ayer en el encuentro de Máximo Kirchner con intendentes cristinistas (ver aparte).
El traidorómetro camporista ya se había posado sobre Bossio en la última campaña presidencial. Nombrado Ministro de Planificación por Daniel Scioli en su campaña, el frustrado precandidato a gobernador bonaerense (fue uno que se bañó de humildad) era uno de los que más le insistía al presidenciable que se alejara de Cristina Fernández de Kirchner. Otro era Urtubey, quien sueña con vuelo propio. Su faltazo al cónclave del PJ anteayer, con excusa de duelo por la muerte de su padre, alimentó la teoría conspirativa. Pero más porque la reaparición pública del salteño será hoy en el carnaval de Jujuy, justo al lado Macri y Massa.
Entre la andanada de reproches, las más duras llegaron de sus ahora ex compañeros de bloque. "Bossio es un traidor a los conceptos y las ideas que ha tenido este proyecto político durante doce años", lo acusó la diputada Teresa García. "Esos 12 diputados que decidieron escindirse con Diego Bossio a la cabeza lo que van a hacer es permitirle al presidente Macri tener quórum y aprobar lo que quiera", acusó Juliana Di Tullio. "Los diputados tendrán que dar explicación a la gente que no los votó para ser funcionales al macrismo", opinó Juan Cabandié.
Entre tantas críticas, la única defensa pasó casi desapercibida. "Hay que entender que formamos un bloque no en contra de nadie, sino porque el PJ tiene una responsabilidad enorme, ser una oposición firme, pero razonable", planteó el diputado salteño Javier David, otro de la docena que abandonó el FpV.