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Después de los taxistas, ahora llega la rebelión de los kiosqueros

El aumento de los cigarrillos causó fuerte reacción entre los dueños de los únicos locales donde se venden los atados. Aseguran que perderán rentabilidad y anticipan "inundar la Ciudad de marchas" en rechazo a la mayor la presión fiscal aplicada por el Gobierno al cigarrillo

Después de los taxistas, ahora llega la rebelión de los kiosqueros

Así como los taxistas siguen en rebeldía frente al avance de Uber y mantienen el estado de ‘alerta y movilización’, los kiosqueros comenzarán a utilizar un estilo similar para evidenciar su malestar con los últimos aumentos en los precios de los cigarrillos. Los dueños de los tradicionales locales aseguran que la decisión del Gobierno de incrementar la presión fiscal a la industria del tabaco les reduce "drásticamente" su nivel de rentabilidad. Explican que, antes percibían un ganancia de 7% por paquete, mientras que ahora ese porcentaje se redujo al 4%.

Esto se debe a que el componente impositivo de un atado pasó del 70% al 80%, que va a las arcas de la AFIP. Los reclamos y las medidas que a partir de la semana que viene adoptarán no apuntan a Massalin Particulares y Nobleza Piccardo, sino al ministro de Hacienda y Finanzas Púbicas, Alfonso Prat Gay, a quien acusan de los cambios en el componente tributario. "Antes recibíamos migajas, ahora distribuimos pérdidas", sostuvo Adrián Palacios, titular de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), entidad que agrupa a 100.000 locales de este tipo en todo el país.

Su frase hace referencia a que ya con una ganancia del 7% sobre un paquete vendido tenían limitado el nivel de ingresos sobre un producto que mayormente utilizan como ’señuelo’ para que los clientes adquieran otro tipo de mercaderías con rentabilidades superiores. Y ahora señalan que directamente trabajarán a pérdida ya que los últimos aumentos de precios de hasta el 60% en los atados generará retracción en las ventas y por consiguiente, menores ingresos. "Debemos destinar dinero para comprar cigarrillos que no sabemos si vamos a vender, cuando podríamos usar esos fondos en otros productos más rentables. Por eso, hasta podríamos analizar dejar de vender atados si no logramos resolver esta crisis", agregó Palacios.

También anticipó que el próximo sábado habrá una multitudinaria reunión de kiosqueros en la zona porteña de Barrancas de Belgrano para analizar las medidas a tomar que incluirán marchas y movilizaciones por toda la Ciudad. Algunas serán a la sede del ministerio que comanda Prat Gay, así como movilizaciones simultáneas en todo el país para evidenciar el malestar del sector. "Queremos una reunión con las autoridades y la cadena de comercialización porque esta mayor presión hará que muchos quioscos deban cerrar o despedir personal. No podemos seguir afrontando los gastos de servicios que ya nos incrementaron como la luz y el agua si a la vez nos siguen recortando la rentabilidad como ahora", aseguró ante El Cronista.


Según el Gobierno, el mayor componente impositivo servirá para destinar cerca de $ 1100 millones a las provincias tabacaleras, aunque desde el sector se asegura que las ventas caerán, crecerá el consumo ilegal y el contrabando, por lo cual la AFIP recaudará menos. "Estamos cerca de que vuelva a pasar lo del 2000, cuando la ilegalidad se llevaba gran parte del negocio", advirtió el titular de UKRA.


También entre las fabricantes de cigarrillos explicaron que la mayor presión tributaria les redujo la ganancia por paquete y se mostraron preocupados por el futuro de la industria. En cuanto al conflicto de los quioscos aclararon que nada tienen que ver y que también se sienten perjudicados por la decisión del Gobierno.