Desaceleraron fuerte los precios mayoristas y anticipan menos inflación para febrero

Tuvieron una suba de 1,5%, contra el 3,7% que dio diciembre, el 5,4% de noviembre y  el 3,6% que cantó octubre.

El índice de precios mayoristas experimentó una suba de 1,5% en enero, una fuerte desaceleración respecto de los meses precedentes, lo que anticipa la posibilidad de que la senda descendente de la inflación, evidenciada en enero, continúe en febrero, ya que lo habitual es que un fenómeno sea premonitorio del otro. 

En ese sentido, ayer un informe de Ecolatina anticipó para febrero una nueva desaceleración de la inflación, que según la consultora se ubicaría en el 2%. 

Según el Indec, el aumento se explica como consecuencia de la suba de 1,6% en los “Productos nacionales y de 0,1% en los “Productos importados .

El 1,5% de enero es significativamente menor a la suba de 3,7% que dio diciembre de 2019, al aumento de 5,4% de noviembre y del 3,6% que cantó octubre, meses que ya supusieron una desaceleración respecto de, por ejemplo, agosto del año pasado, cuando el índice, muy sensible a los saltos devaluatorios, se expandió 11,2%.

Según Hernán Letcher, director del  Centro de Economía Política Argentina (CEPA), “aunque uno no puede deducir directamente cuánto será la inflación de febrero a partir del índice mayorista de febrero, sí puede interpretarse que no hay presiones inflacionarias en la generación de costos de producción .

Letcher hizo foco, en el desagregado de rubros del IPIM de enero, en el “1,1% de suba de alimentos , un dato auspicioso en el contexto de que, en el dato minorista de enero, que mostró una desaceleración, ese rubro, sin embargo, vio un salto de 5,6%.

“Aunque nos estamos en condiciones de  anticipar cuál va a ser la inflación de todo el año, prevemos que el 2020, en materia inflacionaria, se puede dividir en tres etapas: en enero y febrero, veremos probablemente una inflación relativamente baja, como consecuencia de que se continuará con los congelamientos; de que alimentos y turismo bajarían y que, aunque el dólar muestra cierta presión al alza, no es significativa. De marzo a mayo, tenemos que ver si el Gobierno decide abordar algunos de los congelamientos, como tarifas, medicamentos, transporte y naftas, aunque no lo creo y está la cuestión paritaria que, aunque no consideramos a los salarios como inflacionarios, en un contexto de puja distributiva, puede haber presiones  al alza en los precios para sostener niveles de rentabilidad. El tercer período, es el que va de junio en adelante, donde vendrán las discusiones más estructurales, en el sentido de que se defina, por ejemplo, cuál será la curva para el descongelamiento de regulados, o la política energetica en términos más generales, entre otros , detalló Letcher.

Por su parte, el ecomista Pablo Kornblum incorporó, al análisis del comportamiento de los precios mayoristas, el factor político: “Hay que tener en cuenta que los fuertes aumentos de los mayoristas el año pasado tenían que ver, entre otras cosas, con la situación de un gobierno que estaba débil y que, por lo tanto, había perdido capacidad de negociar con los formadores de precios. En cambio ahora, el nuevo gobierno, con respaldo popular, tiene otra capacidad de negociar y eventualmente imponer controles . 

Según Kornblum, otro punto a destacar en lo que hace a su impacto en los precios mayoristas son “las políticas de incremento del consumo que lleva adelante la actual gestión, a partir de las cuales la ganancia de, por ejemplo, comerciantes y pymes, empieza a provenir de las cantidades vendidas y menos del aumento de los precios .

“Hay que considerar un tercer elemento, que es un mix de estacionalidad y expectativas: el verano suele manifestar una tendencia a la baja de mayoristas, que en este caso particular se combina con las expectativas de muchos empresarios, cifradas en que la economía arranque en marzo. Por lo tanto, prefieren no recargar los precios para morder más porciones del mercado ante la previsión de un crecimiento .

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