NO EST N AL ALCANCE LOS PASAJEROS, PERO S DE LOS MEC NICOS

Denuncian que hay tóxicos en los coches del subte y la Ciudad evalúa demandar al vendedor

Los gremios pararon el servicio alegando que las unidades adquiridas por Macri tienen piezas cancerígenas. Iniciarán nuevos peritajes; Sbase no descarta ir contra el Metro de Madrid

El factor menos pensado atiza un nuevo conflicto entre los trabajadores del Subte y el Gobierno porteño: los Metrodelegados pararon ayer el servicio de las seis líneas y el Premetro desde las 20 y hasta el cierre de puertas para reclamar que se auditen las 17 formaciones compradas al Metro de Madrid entre 2011 y 2014 para la línea B, sospechadas en España de contener piezas con amianto, cuyo uso y comercialización fueron prohibidos aquí en 2001.

La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y del Premetro (Agtsyp) adoptó la medida de fuerza tras conocer que el Metro de Madrid reconoció que entre 72 y 96 trenes de su servicio podrían poseer piezas de amianto con asbesto, una sustancia altamente cancerígena que provocó la enfermedad de empleados de mantenimiento.

La sospecha se cierne sobre las tres formaciones CAF 5000 que tiene el subterráneo porteño, de las cuales dos corrían hasta hace días entre Leandro N. Alem y Juan Manuel de Rosas, mientras otra se hallaba en talleres para "canibalizar" y servir de repuesto al resto. También está la mira puesta en 14 formaciones CAF 6000, reconocidas por su sistema de apertura de puertas manual, de las que 11 se hallan en circulación. Si bien son unidades que en su origen no tendrían estas sustancias tóxicas, al ser vendidas a la ciudad de Buenos Aires como "segunda mano", en un contrato que selló el entonces alcalde, Mauricio Macri, no se puede descartar que no contengan repuestos de unidades de la serie 5000.

A comienzos de febrero, cuando comenzó el escándalo en España, los gremios presentaron una denuncia ante la Subsecretaría de Trabajo porteña para retirar los coches e iniciar los exámenes, que verán la luz el 27 de marzo; también elevaron un pedido de informes a la Legislatura, rechazado por la mayoría oficialista, y reclamaron que se envíe a revisación médica a todos los trabajadores mecánicos que pudieran haber entrado en contacto con los "apagachispas" y los "suplementos de contactores", que se hallan en el chasis de las unidades. Con dos de los tres pedidos insatisfechos y uno cumplido a medias ayer decidieron el paro y avisaron que vendrán más acciones.

Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), como propietaria de la red, acusó recibo del paro y decidió organizar una comisión conjunta que evaluará la totalidad de la flota CAF 6000 para confirmar su estado. Esta delegación, que comenzará a operar hoy, está conformada por representantes de Sbase, la operadora Metrovías, la Agencia de Protección Ambiental, la subsecretaría de Trabajo, el ministerio de Salud, y delegados de la UTA y del gremio de supervisores, pero no por Metrodelegados, cuya personería gremial se haya suspendida.

Según Sbase, esta evaluación se realizará "luego de dos informes que arrojaron resultados negativos sobre la presencia" de asbesto. La empresa estatal también avisó que, de confirmarse el hallazgo de asbesto, iniciará acciones legales contra el Metro de Madrid por vender coches con este material, prohibido en ambos países al momento de la transacción.

Algunas voces del Gobierno porteño que toman parte del proceso criticaron la actitud de los Metrodelegados y su paro sorpresivo, que se da en un contexto de negociación de paritarias y mientras se realiza una misión técnica de cinco días con representantes de empresas extranjeras y locales interesadas en operar desde 2019 el subte, bajo un nuevo contrato.

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