Cuarentena sin fin: a casi 200 días, por qué la situación en la Argentina es de las más críticas del mundo

Tras 199 días de aislamiento, el país sigue sin tener una situación epidemiológica controlada y superan los récords de contagios, aunque el virus se mueve más en las provincias del interior. Es el 16° país del mundo con más fallecidos en relación a la población.

El 19 de marzo, el presidente Alberto Fernández dispuso el aislamiento social preventivo y obligatorio en todo el país. Siete meses y medio después, la Argentina puede observar aciertos pero también falencias en las estrategias epidemiológicas implementadas.

Durante los primeros meses desde el inicio de la pandemia, la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense fueron las zonas más afectadas. Esto se explicaba por dos motivos. Era la zona más conectada, por la que llegaban muchas personas desde el extranjero. Y además es la más densamente poblada del país. Por el comportamiento de este virus, los grandes aglomerados constituyen zonas de mayor foco de contagio, según se comprobó a nivel internacional.

Esta situación se mantuvo durante meses. El AMBA concentraba el 90% de los contagios diarios, y en casi todo el resto del país los casos eran marginales. Solo algunas zonas de Chaco, Río Negro y Jujuy parecían afectadas. Sin embargo, en las últimas semanas se modificó el escenario y hoy los casos en el área metropolitana representan menos del 50%.

 

La ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, promedió 870 casos diarios durante la última semana. Hace un mes, ese número se ubicaba en 1300. En la provincia de Buenos Aires también se percibe cierto descenso, aunque un poco menos marcado. En la última semana se promediaron 4900 casos diarios. Un mes atrás se llegaba a los 5900.

Sin embargo, a pesar de este descenso en la zona metropolitana de Buenos Aires, a nivel nacional los casos continúan en aumento. Tanto el miércoles como el viernes se superaron las marcas máximas de contagios, por encima de los 14.000 diarios. El promedio semanal fue de 12.610 en todo el país, lo que muestra una curva en ascenso constante.

Esto se explica por la escalada de casos en el resto de las provincias. La circulación del virus se registra en todas las latitudes del país, con algunos casos que hacen sonar las alarmas. Santa Fe y Córdoba, por ejemplo, tuvieron un promedio de casi 1500 casos diarios durante esta semana, con picos por encima de los 2000 al final de la misma. Mendoza y Tucumán tuvieron promedios diarios por encima de los 500 y 400 casos, respectivamente.

 

Todos estos números, sin embargo, presentan un inconveniente: la positividad de los testeos se ubica por encima del 50%. Es decir, todo indica que hay muchos más que los casi 800.000 casos que se diagnosticaron en la Argentina. La OMS recomienda que esa tasa debe ubicarse por debajo del 10% para tener una situación controlada.

Incluso con estas dificultades en el registro, la Argentina es el octavo país del mundo con más casos y el 13° con más fallecidos según Worldmeters, que recaba información de los organismos oficiales de cada país. En cuanto a los fallecidos según la cantidad de habitantes, si se excluye a los microestados, la Argentina tiene el 16° peor registro de todo el mundo: 459 muertes por cada millón de habitantes. Seis de los países que la superan –Perú, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador y Colombia– son sudamericanos, lo que muestra la especial expansión del coronavirus en la región.

Estos resultados epidemiológicos conviven con la acentuación de los problemas económicos que la Argentina ya arrastraba. Además, durante estos meses se establecieron restricciones a la circulación y a numerosas actividades. Es el caso de la marginal actividad aerocomercial o de la casi nula presencialidad en el área educativa. En este último caso, además, sin mayores perspectivas de que pueda cambiar de forma radical, a pesar de los esfuerzos porteños por el regreso de 6500 alumnos a las aulas.

La actual etapa de la cuarentena tiene vigencia hasta el 11 de octubre, el domingo de la semana que viene. Durante los próximos días se definirán las nuevas condiciones de aislamiento. Hoy parecen lejanos los largos anuncios entre Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta. El presidente, que había optado por encabezar la comunicación en relación a la pandemia en el inicio, optó por no aparecer en el último anuncio. Durante esta semana se podrá ver si con un nuevo pico de contagios a nivel nacional Fernández opta por volver a hablar de la pandemia o si mantiene la estrategia del último mes.

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