"Cuando Argentina tenga inflación de otros países, se acaba el populismo"

Consideró necesaria la devaluación del peso, pero demasiado alta la inflación. Previó efectos positivos del proteccionismo y que desaceleración global acorte la recuperación

Para la 15a. conferencia de riesgo país de la aseguradora de crédito Coface, su CEO, el belga Bart Pattyn, visitó nuevamente Argentina, y pudo ver la evolución de la economía. Valoró las medidas de Mauricio Macri para insertar a la Argentina al mundo y el gradualismo, pero advirtió que "la inflación está demasiado alta". Consideró que la última devaluación era "necesaria y correcta" y que el proteccionismo comercial que promueve EE.UU. puede tener "efectos secundarios positivos" para el país. Sin embargo, alertó que, junto con América latina, sufrirá la desaceleración global, pese a estar en una fase de recuperación.

¿Cómo encontró Argentina?

Este año el mundo está al final de una fase expansiva. La última recesión fue en 2008 y 2009, y tras varios años de expansión, la economía mundial está bajo presión y por entrar en una desaceleración, con escasez de trabajadores, precios que están subiendo en muchos países, escasez de capital en algunas partes del mundo. A esto se suma el nuevo proteccionismo, la guerra comercial entre EE.UU. y China. Entonces hay una contradicción en el Cono Sur, cuya economía está empezando a crecer más rápido. Dos curvas cruzadas: la desaceleración mundial que llega a fines de este año y más nítido el año próximo. Y América latina, que 18 meses más tarde, la restricción global va a hacerle entrar en una fase de desaceleración. Por eso la fase expansiva será más corta que lo previsto.

¿Y Argentina?

Sigue en recuperación, con una inflación que sigue alta, con presión sobre los salarios, influencia de los gremios. Pero con un contexto económico más abierto a las exportaciones. Un peso más devaluado contra las monedas de la región y el dólar, desde fin del año pasado. Esto crea un sector industrial de exportación de más competitividad y agrícola en expansión. La economía brasileña también está en expansión. Y el precio de la soja está mejor que en 2017. Hay una política agropecuaria más diversificada y entonces más oportunidades para los productores. Veo la economía bastante despierta y ágil, pero con la pregunta de hasta cuándo durará la coyuntura expansiva, debido al proteccionismo.

¿Por qué al país le cuesta elevar las exportaciones?

Tuvieron entre 10 y 12 años de política muy en contra de la apertura hacia el mundo. Cuesta mucho reparar ese daño. El Gobierno ha tomado decisiones bastante correctas para facilitar que Argentina forme parte del mundo, pero tarda mucho reparar el aparato productivo.

¿Cuán riesgosas se ven las empresas locales?

Depende del mercado. Hay un problema de sequía que no es desastroso y con la diversificación de los productos, ya no es tan sensible como antes. Con la sequía, hay menos producción, pero los precios internacionales suben y traen más dinero a Argentina. La industria tarda un poco más en recuperarse. La producción en la Patagonia, ahora que las importaciones están más liberalizadas, está sufriendo un poco y está compitiendo con los costos de transporte. Cuesta recuperar la competitividad, pero es cuestión de tiempo y del espíritu empresarial.

¿Que le falta al país para terminar de insertarse en el mundo?

El gran reto es controlar la inflación. Mientras se ha compensado con una devaluación que era necesaria y correcta, si la inflación sigue por encima del 20% y otros países, en 2% o 3%, significa que Argentina será 20% más caro y luego 40% más caro y estará de vuelta fuera del mercado. Al momento que puede tener una inflación en el mismo nivel que otros países de América latina, puedo decir que todo el populismo se acabó.

¿Cómo afecta la suba de tasas en EE.UU. y el proteccionismo que promueve Trump?

Los efectos (del proteccionismo) en Argentina son secundarios y las medidas contraeconómicas de negocios internacionales pueden ayudar a Argentina, porque algunos productos como la soja son alternos con los de EE.UU. Si Trump dice que el acero chino no puede entrar, entonces la soja de EE.UU. no puede entrar a China y suben los precios internacionales, y es una oportunidad para Argentina. Los efectos secundarios son positivos. Y ahora que Argentina está más presente en los mercados internacionales, si la economía global entra en un enfriamiento y el mercado está más complicado, para Argentina, que tiene déficit comercial y fiscal, le va a costar más dinero obtener un préstamo internacional y puede frenar la expansión argentina.

¿Qué opina del gradualismo?

Ayuda para mantener el consenso de la dirección que tenemos que ir, pero la inflación es demasiado alta.

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