Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

Cristina llama a la unidad pero Randazzo quiere las PASO

Cristina Fernández de Kirchner miró a la veintena de intendentes que la escuchaba con atención, la mayoría de ellos entusiasmados porque acababa de decir que si se lograba "la unidad" del espacio podría ser candidata a senadora. Todo cambió cuando la ex Presidenta añadió: "No me voy a enfrentar con quien fue mi ministro ocho años". El aludido era, claro está, Florencio Randazzo, ex titular de Interior (y luego también de Transporte), frustrado presidenciable K 2015 que, incluso tras el mensaje conciliador, replicó que quiere las PASO que no fueron dos años atrás.
La síntesis de la reunión de anteanoche la comunicó el intendente de San Antonio de Areco, Francisco "Paco" Durañona, apuntado como vocero informal del cónclave de la ex mandataria con sus jefes comunales leales en el Instituto Patria. El camporismo replicó sus declaraciones a Radio 10 como si fueran palabras de su jefa. "(Cristina) dijo que si se lo piden por la unidad va a ser candidata y si es un obstáculo, no lo va a ser", resumió la hora de charla. En otro tramo, la ex Jefa de Estado recordó su CV de 25 años de legisladora y 8 años en la Casa Rosada para reflejar que no la entusiasma volver al Congreso. Algo de todo esto tal vez revele hoy, ya sin exégeta, en una entrevista en C5N (promocionada con un pseudo afiche electoral), en el décimoquinto aniversario de la asunción de Néstor Kirchner.
Con el llamado a la "unidad", comenzaron a tenderse puentes: Máximo Kirchner comió un asado ayer con Martín Insaurralde en Lomas de Zamora; Walter Festa recibió en Moreno a colegas intendentes; y hasta hubo contactos más privados con la tropa ferroviaria. Fue una hábil maniobra de la ex Presidenta de inclinar la cancha: la pelota la tiene ahora Randazzo. Pero el actual precandidato ya respondió, tampoco de forma directa (ayer apenas se mostró con el defensor del Pueblo bonaerense, Guido Lorenzino, preocupado por el aumento tarifario). "También queremos la unidad pero construida por la voluntad popular", es la máxima repetida entre los suyos. Inevitable lectura: para conducir el peronismo a 2019, el chivilcoyano no quiere ser "el Daniel Scioli 2017"; un delegado electoral cristinista, plausible de condicionamientos futuros.