Cristina ante Bonadio: gestos, ironías, desconfianza y poca cortesía

La expresidenta no saludó al juez, corrigió cuatro veces el acta, y se mostró desconfiada y molesta y por momentos ácida e irónica. 
 
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner se mostró hoy desconfiada y visiblemente molesta durante la declaración por supuesto encubrimiento del atentado a la AMIA, preguntó a un secretario si la estaba grabando con su celular, insistió en corregir cuatro veces las actas de su indagatoria y no respondió el saludo del juez del caso, Claudio Bonadio.

Tras ser recibida en el acceso lateral a los tribunales por su abogado en esa causa, Alejandro Rúa, y sin hacer declaraciones, la senadora electa subió directo al cuarto piso e ingresó a la secretaría que lleva la causa en el juzgado de Claudio Bonadio.

Allí comenzó el trámite ante el fiscal Taiano y los asistentes de Bonadio, quien saludó al llegar con un “buenos días general que no fue respondido por la ex presidenta, según contaron fuentes presentes en la audiencia.

De inmediato se le leyeron los cargos en su contra y, luego, anticipó visiblemente molesta su intención de “hablar , algo que hizo para resumir el escrito que luego presentó y agregar detalles críticos sobre el juez y la investigación.

En un momento, se interrumpió para preguntar al secretario que tipeaba en la computadora si la estaba grabando, porque su celular había quedado sobre el escritorio.

“Una vez, en este juzgado me sacaron fotos , dijo en relación a la primera indagatoria que le tomó Bonadio en la causa por la venta de dólar futuro al final de su gobierno, causa en la que fue procesada y enviada a juicio oral por el magistrado.

“Comprate uno más moderno , contestó al empleado cuando éste le manifestó que su celular no tenía tecnología para grabarla de esa manera.

En otro tramo de la indagatoria, el teclado de la computadora falló y se dieron cuenta que el defensor de Cristina Kirchner, Alejandro Rúa, había pateado un cable sin querer.

“Eso es obstrucción de la Justicia, ¿por qué no hace una denuncia doctor Taiano‘‘, preguntó con ironía al fiscal la ex presidenta.

Finalmente, al término de su exposición, informó su negativa a responder preguntas y el trámite se demoró porque insistió en corregir cuatro veces las copias del acta de su indagatoria, que eran impresas cada vez. 

De hecho, insistió en llevarse las copias desechadas, aún las que se habían roto. 

Como ya es habitual, Cristina llevó su propia botella de agua mineral.

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