Coronavirus: el FMI pone a disposición líneas de crédito para emergencias

Se trata de dos programas que no requieren presentar plan económico y cuyos montos se ajustan a la cuota que aporta el miembro que lo pida. Los países más pobres pueden solicitar hasta u$s 10.000 millones. Además, el organismo podría sortear u$s 1 billón de los fondos que reserva para una eventual guerra.

Ante la necesidad de un mayor gasto en salud y logística por parte de los países afectados por el avance del coronavirus, el Fondo Monetario Internacional (FMI) detalló que tiene dos líneas de crédito disponibles ante emergencias de este calibre por las que puede prestar hasta u$s 50.000 millones.

"En caso de una desaceleración severa provocada por el coronavirus, estimamos el Fondo podría proporcionar hasta u$s 50.000 millones en financiamiento de emergencia para financiar empresas emergentes y respuesta inicial de los países en desarrollo", expresó en un comunicado. 

Los países de más bajos ingresos podrían beneficiarse de alrededor de u$s 10.000 millones de esta cantidad con "condiciones favorables". 

Se trata de la Línea de Crédito Rápido (RCF, por sus siglas en inglés) y del Instrumento de Financiación Rápida (RFI, en inglés).

Para ninguno de los dos programas el FMI requiere la presentación de un plan económico, debido a la naturaleza transitoria del shock de la balanza de pagos y a la eventual fragilidad interna que pueda atravesar el país, aunque para el segundo sí puede requerir ciertas condicionalidades, a diferencia del primero.

El RCF está destinado a los 142 países que integran la lista de confianza en el crecimiento y reducción de la pobreza del FMI, entre los que se encuentra Argentina.

El acceso se evalúa caso por caso y el desembolso se proporciona en un pago único, aunque hay posibilidad de uso repetido en caso de que la situación lo requiera dentro de un período de tres años. 

El organismo aclara que no hay condicionalidades ni revisiones ex post para este tipo de desembolsos.

"Puede haber un uso repetido si la necesidad de la balanza de pagos es causada principalmente por un choque repentino y exógeno o si el país ha establecido un historial de políticas macroeconómicas adecuadas", establece la norma. Sin embargo, no se pueden hacer más de dos desembolsos en un período de 12 meses.

El acceso al RCF se limita al 50% de la cuota que el país miembro aporte al Fondo por año y al 100% de la cuota de forma acumulativa, con una norma de acceso anual.

En casos en los que el shock provenga de un desastre natural que cause una caída de más de 20% del PBI, el RCF tiene un tope de hasta 80% de la cuota por año y hasta un 133% acumulado.

El RFI proporciona asistencia financiera rápida y de bajo acceso a los países miembros que enfrentan una necesidad urgente de balanza de pagos, sin la necesidad de tener un programa completo.

Al igual que el RCF, el acceso al RFI está limitado al 50% de la cuota del país por año y al 100% de la cuota de forma acumulativa y ante un desastre natural la proporción máxima es de 80% y 133,3%, respectivamente. Debe pagarse en un plazo de entre 39 meses a 5 años y el Fondo puede solicitar acciones previas para adjudicarlo.

"El nivel de acceso en casos individuales depende de la necesidad de balanza de pagos del país, la capacidad de reembolso, el crédito pendiente del Fondo del miembro y su historial de uso de recursos del Fondo en el pasado", estipula el organismo.

Más allá de la emergencia inmediata, los miembros también pueden solicitar un nuevo préstamo: un sorteo sobre los fondos de guerra del FMI de alrededor de u$s 1 billón en cuotas y recursos prestados.

 

 

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