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Consumo 2016: un repunte en el último mes no revertirá el deterioro del año

Así lo establece un informe de la consultora Ecolatina, que analiza distintos escenarios según el alcance que tendrán algunas de las medidas paliativas que tomó el Gobierno para mejorar el ingreso -y por lo tanto- el gasto familiar.

Consumo 2016: un repunte en el último mes no revertirá el deterioro del año

El gobierno de Mauricio Macri encaró el segundo semestre del año con una serie de medidas paliativas del deterioro de las posibilidades de gasto de las familias, que mostró un importante retroceso durante todo el año y que, en el último período, sólo mostró cierta tendencia a ralentizar su caída. Luego de enumerar las medidas tomadas, sus alcances y limitaciones, la consultora Ecolatina concluyó en un informe difundido hoy que los “elevados” montos volcados a la  economía, mucho de los cuales se harán efectivos en forma concentrada en diciembre, es decir en un sólo mes que es típicamente de consumo, podrán generar un repunte del gasto de las familias que “será insuficiente para recomponer el fuerte deterioro que exhibió durante el resto del año”.


Ecolatina repasa que las medidas del Gobierno que impactaron negativamente en el consumo, por su impacto en el  aumento de la inflación, fueron básicamente la corrección de precios relativas, como el de las tarifas y el tipo de cambio. En ese sentido, Ecolatina establece que, al segundo trimestre, el desafasaje promedio entre ingresos de las familias e inflación que generó un deterioro del poder de compra de 2 puntos porcentuales, que fue más pronunciada en los sectores de menores recursos. Así, en general, la ecuación de suba de ingresos promedio de 39,3% contra una suba de precios del 41,3% (índice de Ecolatina) da una “leve pérdida” en la capacidad de compra, que tiene otro registro entre los más pobres, que lograron subas más acotadas en sus ingresos. El 40% de los hogares más pobres logró una mejora sólo
34% interanual, por lo que la contracción del poder de compra fue de 5%. Todo en el segundo trimestre del año según las estimaciones de la consultora fundada por Roberto Lavagna.

Pero no fue solo esta combinación la que provocó el golpe al consumo. “A la caída de los ingresos reales de los hogares se sumó la incertidumbre laboral (destrucción de puestos de empleo formal en el sector privado, reducción de horas extras, suspensiones, etc.), que terminaron por minar la confianza de los consumidores: conforme al relevamiento de la Universidad de Di Tella, el Índice de Confianza de los Consumidores (ICC) cayó 20% a lo largo del primer semestre de 2016, profundizando la contracción del consumo”. 

Y llegó el tan esperado segundo semestre, que el Gobierno había instalado, en lo que luego se admitió como un error de apreciación y/o comunicación, como el del inicio de un marcado repunte en todos los indicadores, sobre todo el inflacionario y el del crecimiento. Pero no fue así y los “brotes verdes” demoran su aparición.

Frente a este contexto, desde mediados de año el gobierno llevó adelante un set de medidas para revertir el deterioro que sufrió el poder adquisitivo de las familias: amplió la cantidad de beneficiarios de las Asignaciones Familiares, llevó al Congreso la Ley de devolución parcial del IVA a los sectores más vulnerables, implementó el programa de reparación histórica para los jubilados, estableció una tarifa social y fijó topes a los aumentos de las mismas, etc, describe la consultora.

“No obstante, la mayor parte de estas medidas demoraron en aplicarse y, en muchos casos, tuvieron un impacto acotado: los primeros indicadores de consumo correspondientes al tercer trimestre dan cuenta de ello”, alarga.


Ecolativa advierte, para esta etapa post ilusiones del segundo semestre, que “el gasto de las familias registró mejoras acotadas en la comparación inter-trimestral, pero estuvo lejos de recuperar el terreno cedido en la primera parte del año”.

Por caso, los datos de consumo masivo relevados por Kantar Worldpanel muestran que la caída en el volumen se recortó a la mitad en el tercer trimestre (-3% i.a., vs. -6% i.a. en el segundo trimestre), sin dejar de mencionar que detrás de este resultado hubo un cambio en el comportamiento de los consumidores (aumentaron las compras bajo promociones, así como la compra de marcas de menor valor, y envases/formatos más económicos).

Ecolatina también recurre a CAME, de donde obtiene que el volumen de venta en los comercios tradicionales retrocedió 7,7% i.a. en el período julio-septiembre, lo que indica una mínima moderación en la caída respecto de la merma de 8,5% i.a. del segundo trimestre del año, aunque destaca la desaceleración relativamente generalizada en los diferentes rubros.

Frente a este panorama ambiguo, - sostiene Ecolatina- el gobierno extremó una vez más las medidas para recomponer los ingresos de las familias de cara a fin de año, apuntando tanto a los sectores más vulnerables (suma fija a jubilados que cobran la mínima y perceptores de la AUH), los trabajadores formales (bono adicional), así como de aquellos de mayores ingresos (reducción del pago de ganancias para el medio aguinaldo). Todo ello tendrá sin duda un impacto significativo sobre el consumo en el último mes del año. 

Todas estas medidas, en caso de un alcance masivo (se sabe que el bono no es obligatorio y no todas las empresas ni provincias lo pagarán) generan para Ecolatina un escenario de “máxima” que volcaría $ 27.000 millones a la Economía, equivalente a casi 0,35% del PBI anual. 

En una versión menos optimista, el efecto total se reduciría al 0,25% del PBI.

De cualquier manera, - concluye Ecolatina- incluso si se deja de lado este efecto, los montos volcados a la economía lucen elevados, sobre todo si se considera que estarán concentrados en tan sólo un mes que además, dada la época del año en que serán inyectados, suele destinarse mayormente al consumo. 

Así, la consultora advierte que “probablemente haya un repunte del consumo en el último mes del año, tal que permita mejorar el alicaído humor social tras un año complejo. De cualquier manera, queda claro que ello será insuficiente para recomponer el fuerte deterioro que exhibió el gasto de las familias durante el resto del año”.