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Con faltazos, intendentes K se unieron para resistir a la Rosada

Uno de los ausentes al cónclave de la nueva ‘Liga de alcaldes K’ en Chaco, con Capitanich de anfitrión, fue el lomense Insaurralde, que visitó a Frigerio, y otros "dialoguistas"

Con matices en la heterogénea fauna del FpV-PJ, de halcones (camporistas) a palomas (peronistas), la convocatoria de intendentes de todo el país en Resistencia, con el cristinista Jorge Capitanich de anfitrión, que no oculta sus deseos de encabezar la renovación partidaria, fue casi plena para unirse, frente a la Casa Rosada, en un nuevo espacio de base frente a los moderados gobernadores justicialistas, más ávidos de fondos que de pelea.
Fue "casi" porque faltó la mayoría de los jefes comunales bonaerenses que mantienen diálogo con la gobernadora de Cambiemos, María Eugenia Vidal, la troupe del peronismo "de buenos modales" (ellos se llaman "dialoguistas") con Martín Insaurralde a la cabeza. Quiso la casualidad, o mejor dicho las agendas de ambos, que el lomense pasara por Balcarce 50 para ver al ministro de Interior, Rogelio Frigerio, cuando sus colegas estaban reclamando, con un documento final, "la inmediata transferencia de recursos para garantizar la continuidad de obras públicas que motoricen la creación de empleo genuino". "Analizamos la continuidad de obras hídricas y la ampliación de la red de distribución eléctrica para los vecinos de Lomas de Zamora", tuiteó el funcionario macrista, el ‘policía bueno’ en la relación con los caciques territoriales.
No fue el único de los "dialoguistas" que no fue a Resistencia por "cuestiones de agenda", entre ellas reunirse con un funcionario nacional: Gabriel Katopodis (San Martín) tuvo una audiencia con el ministro de Educación, Esteban Bullrich. El único de ese grupo que viajó fue Gustavo Menéndez (Merlo).
Todos gestos leídos en el peronismo bonaerense. En rigor, el cónclave chaqueño fue organizado por la Federación Argentina de Municipios (FAM), entidad comandada por el histórico Julio Pereyra (Florencio Varela) desempolvada por el ex presidente Néstor Kirchner para dialogar (léase, reparto de fondos) con los intendentes, sorteando a los gobernadores. La misma división vuelve a darse ahora con la administración Cambiemos pero a la inversa en la relación de poder: la Rosada de Mauricio Macri se preocupa más por los mandatarios provinciales.
En sintonía con la bandera que logró unir a los gobernadores, el centenar de jefes comunales aprobaron un pronunciamiento para reclamar al Gobierno por los fondos coparticipables. Y se propuso la creación de una mesa de conducción para "participar activamente" de la toma de decisiones que adopten los bloques legislativos en el Congreso, incluyendo el escindido Diputados post-fuga.También esbo zaron la idea de un "Indec municipal" para medir la inflación. Y agendaron un próximo encuentro, en Formosa, para el 10 de marzo.