Con críticas a Macri, Alberto y Cristina alabaron la unidad del PJ

La fórmula del Frente de Todos encabezó el primer acto por el Día de la Lealtad de un peronismo no dividido en años. Mensajes para mantener la unidad de ambos y del anfitrión Carlos Verna.

Santa Rosa amaneció con lluvias y un pronóstico que así seguiría durante todo el día. Pero, creer o reventar, por la tarde las nubes se alejaron y sol se asomó para convertirse en un verdadero "día peronista" en la Laguna Don Tomás, donde el Frente de Todos celebró con un acto al aire libre (sin Plan B techado) el Día de la Lealtad con el binomio Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, una decena de gobernadores, candidatos, y militantes.

No todos hubieran compartido mismo escenario hasta hace no mucho. "Hace muchos años que no pasábamos un 17 de octubre todos unidos. Había 3 ó 4 actos distintos", recordó el presidenciable, uno de los que se había alejado de la ex Presidenta. "¿Saben por qué hoy estamos todos unidos? Porque Cristina ayudó para esa unidad", resumió su ex jefe de Gabinete.

Otro artífice de lo que antes parecía impensado (como la ovación K al puntano Alberto Rodríguez Saá) fue el anfitrión Carlos Verna, con reencuentro propiciado por Máximo Kirchner en 2017: "Les decía el límite no es Cristina, es (Mauricio) Macri, y miren que he tenido flores de quilombos con Cristina. Espero que cuente que nunca te mandé a lavar los platos", se sinceró el gobernador saliente pampeano. "Nunca nadie nunca me mandó a lavar los platos", replicó la senadora.

La unidad, más allá de ser el tema del día por la efemérides peronista, continúa siendo una constante advertencia interna post- imaginada victoria del 27 de octubre. Un teorema de Baglini para evitar peleas previas. El más crudo, fiel a su estilo, fue Verna. "Hay que trabajar juntos, si hay que tragarse sapos hay que tragarse sapos. Los dirigentes siempre caemos parados, el problema es la gente que pasa hambre".

Cristina Kirchner insistió con una idea que ya expuso en El Calafate días atrás, junto a la de definir el macrismo como el "tercer periodo neoliberal": "Trabajan para dividirnos, convenciendo a compañeros que hay destino individual por fuera del conjunto", sentenció, después de reclamar una autocrítica ("¿En qué nos equivocamos?") por la derrota de 2015. Como en el debate, Daniel Scioli fue el invitado sorpresa del día.

"Confío que esta unidad que hemos logrado no nos tiene que hace creer que todo está ganado. Tenemos que tener la claridad de saber que esta es una tarea dura la que va a venir: han devastado el país", afirmó la aspirante a Vicepresidenta.

El binomio subió al escenario desde el backstage, caminando a la par Alberto y Cristina. Ya los esperaban, con aplausómetro disputado entre Rodríguez Saá y Axel Kicillof, los gobernadores Roxana Bertone, Juan Manzur, Gustavo Bordet, Sergio Uñac, Gildo Insfrán, Mariano Arcioni, Gerardo Zamora y un debutante en un acto de Todos, el misionero Hugo Passalacqua. También Felipe Solá, Cristina Álvarez Rodríguez, entre otros.

El cierre del evento le correspondió al presidenciable. "Necesitamos que de una vez por todas que la Argentina deje de caerse, y es lo que pasa cuando éstos llegan al poder. Nos dicen que el país tiene un problema cíclico que cada 10 años tropieza con la misma piedra. La piedra son ellos", afirmó, en tono genérico.

Enseguida su tornó personal: "La política, entiendalo Presidente, exige no mentirle a la gente. Llegó mintiendo, va a una debate y sigue mintiendo". "Hay que ser un desvergonzado", le recriminó, al recordar que Macri sostiene que el endeudamiento fue en parte para pagar la deuda K.

"Prometieron de todo y nada hicieron. Lo que tenemos que hacer nosotros es no prometer sino hacernos cargo de los problemas", concluyó Alberto F.