Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Con anuncios de fugas, el bloque del FpV respaldó a De Vido

El oficialismo no consiguió que Diputados habilitara el allanamiento del departamento del ex ministro kirchnerista pero empezó la sangría en el justicialismo

Con anuncios de fugas, el bloque del FpV respaldó a De Vido

Mientras se comenzaba a escuchar el ruido del quiebre del bloque del FpV-PJ en Diputados, al no juntar dos tercios del recinto, el oficialismo no logró colar en el temario el proyecto para darle aval a la Justicia para el allanamiento al departamento de Julio De Vido. De esta manera, el kirchnerismo logró respaldar al ex ministro de Planificación, jefe en el organigrama de José López; en ausencia: el legislador no asistió a la sesión clave del Congreso que trataría el blanqueo.

A mano alzada, el pedido formulado por el diputado del PRO Pablo Tonelli para que se habilitara al juez Luis Rodríguez a requisar el domicilio del actual diputado, en el marco de una causa por presunto enriquecimiento ilícito. Como presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Tonelli pidió el apartamiento del reglamento para tratar el dictamen a favor del proyecto de resolución para posibilitar el allanamiento, al tiempo que explicó que el magistrado ordenó el secuestro de libros contables del domicilio, pero la defensa del legislador invocó la ley de fueros. Con el voto negativo del FpV-PJ, el oficialismo no consiguió el número necesario por reglamento.

El jefe del bloque K, Héctor Recalde, argumentó que "utilizar la corrupción manifiesta y flagrante de López para descalificar a un diputado" no les "parecía bien". No obstante, el golpe de la escandalosa detención del ex secretario de Obras Públicas ya dejó sus primeras marcas: el ex gobernador misionero Maurice Closs junto a otros dos diputados de su provincia, Jorge Daniel Franco y Silvia Lucrecia Risko; y una senadora, Sandra Giménez. Más allá del caso López, la ruptura ya se veía venir, cuando este grupo misionero habían decidido votar junto al oficialismo, el massismo, el socialismo y el bloque Justicialista de Diego Bossio a favor del dictamen de mayoría del proyecto de ley que establece el pago de la deuda histórica con los jubilados y el nuevo régimen de blanqueo de capitales.

Es más, fuentes del futuro bloque (todavía no enviaron la carta formal con el anuncio al presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó), confiaron a la agencia NA que el alejamiento del FpV se venía madurando desde antes de que López fuera detenido in fraganti arrojando u$s 9 millones. Closs, que iba a ser el ministro de Turismo del hipotético gobierno de Daniel Scioli, es uno de los más críticos de la estrategia electoral derrotada.

Ahora bien, con la salida de los diputados misioneros, la bancada que conduce Recalde se reducirá de 79 a 76 bancas, cuando había iniciado el año con 98, antes del éxodo de Bossio y compañía. A estos exiliados, se comentaba ayer en los pasillos legislativos, se podría sumar el cordobés Andrés Guzmán, molesto de antes por el trato en el bloque. En el tren de especulaciones, también se mencionaba ayer a legisladores de Entre Ríos, impulsados por el gobernador Gustavo Bordet a votar ayer el proyecto oficial.

La ruptura no quedaría ahí. Detrás del diputado sanjuanino José Luis Gioja, presidente del renovador PJ nacional, se motorizaban dos versiones de una jugada final: conseguir el aval partidario para cambiar el nombre de ambos bloques legislativos (en Diputados es FpV-PJ y en el Senado, PJ-FpV) sólo con la identificación justicialista y no la del sello kirchnerista; o impulsar un nuevo éxodo juntando a legisladores de gobernadores con sintonía con la Rosada. La idea de modificar el nombre en sí una declaración de guerra y una ruptura por si misma.

Si la división en la votación del blanqueo se formaliza en la bancada, la atomización peronista en el recinto ya era celebrada ayer por el macrismo, que prefiera reducir al FpV a su mínima expresión, al negociar mejor con un más pragmático PJ.