Cómo será el operativo de seguridad que prepara Bullrich para el G20

Lo coordina la ministra de Seguridad y tendrá 20.000 efectivos afectados. Se cerrarán los aeropuertos y habrá colaboración extranjera.

Los días 30 de noviembre y 1 de diciembre se realizará en Buenos Aires la Cumbre de Líderes del G20. Por el calibre de los asistentes que habrá, se trata del encuentro de mayor envergadura internacional en el que Argentina es anfitriona.

Se espera que visiten el país Donald Trump, Vladimir Putin, Xi Jinping, Angela Merkel, Theresa May y Emmanuel Macron, entre otros líderes internacionales. También vendrán representantes de organismos internacionales y ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales.

En total, se esperan que durante esos dos días haya unas 10.000 personas afectadas al encuentro, incluidos los argentinos. De ellos, 2500 serán periodistas.

La cumbre de líderes se realizará en el centro de convenciones Costa Salguero. El lugar se eligió por su facilidad para acceder y por no estar emplazado en el centro de la ciudad. La opción original, el CCK, afectaría a la zona neurálgica de Buenos Aires.

Brindar un operativo de seguridad acorde a los estándares internacionales es uno de los grandes retos que tomó la Argentina al asumir la presidencia del G20, a fines del año pasado. Fuentes oficiales revelaron a El Cronista cómo se organizará el plan.

El comité

En primer lugar, se conformó un comité de seguridad. Lo preside el Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich. Participan también Prefectura, Gendarmería, la Policía Federal Argentina, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Agencia Federal de Inteligencia. El Ministerio de Defensa también es parte, especialmente en las cuestiones relativas al espacio aéreo.

Colaboran en el comité en temas puntuales la Cancillería, el Ministerio de Transporte, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la Policía Bonaerense, sobre todo en lo relativo al aeropuerto internacional de Ezeiza.

Este comité está dividido en nueve módulos de trabajo: operaciones, análisis e inteligencia, equipamiento, relaciones con países del G20, ciberseguridad, planificación de seguridad nuclear, articulación con gobiernos provinciales, articulación con jueces y fiscales y comunicación.

Durante los dos días del foro habrá 20.000 efectivos abocados, pertenecientes a las cuatro fuerzas de seguridad –Prefectura, Gendarmería, PFA y PSA– y también las policías bonaerense y de la ciudad de Buenos Aires.

Cada delegación de los países visitantes tendrá una cápsula brindada por la Argentina, que se encargará de brindar la seguridad. Aún no es claro cómo se articulará con la seguridad que cada país traiga para sus propios líderes.

Alrededor de Costa Salguero habrá tres anillos de seguridad, que aún no están delimitados. Un mes antes del encuentro se comunicarán cuáles serán las áreas afectadas y qué calles se cortarán al público.

También habrá tres anillos delimitados en el ámbito aeroespacial. En este caso se está trabajando en conjunto con Uruguay, ya que se afecta el espacio aéreo del país vecino.

La Fuerza Aérea será la encargada de este punto. Incorporó inhibidores de drones para prevenir estos ataques y también tendrá a disposición cinco radares proveídos por el INVAP, de los cuales tres son nuevos. Además, habrá apoyo de buques extranjeros, que estarán en aguas internacionales.

Los aeropuertos, cerrados

Debido a este operativo, permanecerán cerrados los aeropuertos ubicados en un radio de 25 kilómetros. De esta forma, los aeropuertos de San Fernando, El Palomar, Morón y Aeroparque no funcionarán entre el jueves 29 de noviembre a las 15 horas hasta el sábado 1 de diciembre a las 22 horas. La excepción es El Palomar, que cerrará el jueves cinco horas más tarde. Solo funcionará el servicio sanitario, con un protocolo especial.

En cuanto al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, si bien no estará cerrado y habrá vuelos comerciales, el funcionamiento se verá afectado.

Además de ocuparse de lo relativo al foro, la seguridad deberá estar atenta a los múltiples hechos que sucedan. Por ejemplo, habrá reuniones bilaterales por fuera de la agenda y en puntos diversos de la ciudad. Además, las experiencias anteriores del G20 muestran que grupos de diversas tendencias aprovechan para manifestarse. Esta edición seguramente no sea la excepción, por lo que el comité se prepara para los disturbios que puedan llegar a ocasionarse.

En relación a los asistentes, se espera que estén todos los líderes mundiales que pertenecen al foro. Sin embargo, parece difícil que asista el presidente de México. Andrés Manuel López Obrador asumirá el cargo el 1 de diciembre, de tal forma que coincide con el foro. Es una incógnita además la presencia de Brasil. Michel Temer estará en funciones, pero dejará el cargo el último día del año, por lo que su relevancia a nivel internacional será relativa.

Finalmente, para facilitar la realización del encuentro, se espera que declaren feriado el viernes 30 de noviembre. El Ejecutivo Nacional envío el proyecto al Congreso. De esa forma, tanto la actividad pública como la privada tendría feriado y la ciudad estaría con menos gente y actividad. Si no prospera la ley en el Senado, se especula que Macri pueda emitir un decreto de necesidad y urgencia.

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