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Cómo debería la Argentina enfrentar el proteccionismo de Trump

Ante la eventualidad de tener que enfrentar restricciones en las exportaciones a los EE.UU., aseguran que el país debería reducir las importaciones de ese origen e incrementar sus ventas a China, Japón y Corea del Sur.

Cómo debería la Argentina enfrentar el proteccionismo de Trump

El lema de campaña presidencial del magnate Donald Trump “Estados Unidos primero” así como sus promesas de crear al menos 25 millones de empleos en diez años y de revisar el NAFTA evidencian un giro hacia el proteccionismo industrial.

En este contexto, la pregunta que surge es cómo impactará en la Argentina y qué políticas debe adoptar el país.

Según el último informe del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano, a lo largo de los primeros 10 meses del año el comercio exterior de la Argentina registró un saldo positivo de casi u$s 2.000 millones. Y a pesar de que las exportaciones cayeron en un 2,1%, esto se debe a que las importaciones perdieron un 8,2%.

Aunque se hayan levantado la mayor parte de las restricciones vigentes hasta diciembre de 2015, la recesión jugó un rol clave en el volumen físico importado. En tanto, la menor absorción por parte del consumo interno explica el aumento en torno del 30% en las cantidades exportadas de cereales, principalmente trigo y maíz.

En esta línea, Víctor Beker, director del CENE, explicó que el comportamiento de las exportaciones de granos, junto con el de los minerales metalíferos, explica el incremento del 13% en el total de exportaciones del sector primario. Mientras que por el contrario, el resto de los rubros registró un comportamiento negativo.

Por ejemplo, en la Argentina hubo una fuerte caída de las importaciones de bienes intermedios (14,6%), producto de la menor actividad industrial en el país.

Ahora bien, cuando se analiza el comportamiento por áreas económicas, el reporte indica que se observa un déficit de u$s 4500 millones con China, de u$s 2500 millones con el Mercosur, de u$s 2260 millones con el NAFTA y de u$s 1082 millones con la Unión Europea.

En cambio, resultaron superavitarios los saldos comerciales con Egipto y los países del Magreb (u$s 3000 millones), el Sudeste Asiático (u$s 2.900 millones), India (u$s 1.300 millones), Chile (u$s 1.300 millones) y Medio Oriente (u$s 1.200 millones).

“En la eventualidad de tener que enfrentar restricciones en las exportaciones a los Estados Unidos, la Argentina debería procurar reducir las importaciones provenientes de ese origen, para nivelar su balanza comercial con el NAFTA. En simultáneo, debería incrementar sus ventas a China, contrarrestando la caída registrada durante el corriente año y reduciendo de este modo el déficit”, señaló Beker.

Asimismo, alertó que “una mejora económica de Brasil debería empezar a revertir la caída sufrida por nuestras exportaciones a dicho destino”.

Por último, el exdirectivo del Indec destacó que “llama la atención el bajo nivel de intercambio que la Argentina mantiene con Japón y Corea del Sur, dos abastecedores de productos competitivos con los de EE.UU. y destinatarios de algunas de nuestras exportaciones primarias, cuyo volumen debería tratar de elevarse y diversificarse. Además, un aumento en la producción petrolera y gasífera debería reducir el actual déficit de la balanza energética”.