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Como con la OMC, la Casa Rosada dificultará el acceso de activistas al G20

Salvo intervención de las embajadas, habrían activistas extranjeros que no podrían entrar al país durante la cumbre internacional. Además, aumentarán controles en fronteras

La ministra Bullrich reconoció en Estados Unidos la preocupación de Trump por la Triple Frontera

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El Gobierno reforzará el control de las fronteras para la cumbre del G20 y planea dificultar el acceso al país a aquellos activistas de grupos "disruptivos", tal como hizo durante la cumbre ministerial de la OMC en noviembre pasado. Pero el principal foco del Ejecutivo estará puesto en aumentar la protección de las fronteras, por temor a actividades terroristas contra los 19 líderes que participarán del Foro.

"No habrá flexibilidad con los grupos violentos", advirtió un funcionario. En el Gobierno aceptan que podrían quedar afuera activistas de ONGs internacionales, tal como ocurrió durante la cumbre ministerial de la OMC. "Intercambiamos información con los distintos países y tenemos identificados a los grupos violentos", precisó la fuente.

En esa línea, aceptan que los activistas que consideren "disruptivos" no podrían ingresar al país, salvo gestiones de último momento de cada embajada. "Mientras más recaudos tomemos, menor nivel de sobresaltos", sostuvo un funcionario. Tras los choques entre los grupos antiblogalización con la policía durante el G20 de Alemania, el Gobierno no quiere correr el riesgo de una movilización que combine a opositores locales y activistas internacionales. Igualmente, el Ejecutivo es asesorado por Berlín sobre cómo controlar las protestas que habrá durante la cumbre.

Pero más allá de las protestas, el equipo de Mauricio Macri teme también por el ingreso de grupos terroristas al país, como adelantó Infobae. De hecho, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se encuentra de visita en Estados Unidos, donde se reunió con funcionarios del FBI y la DEA. Allí, la funcionaria reconoció que EE.UU. está preocupado por la actividad del grupo Hezbollah en la Triple Frontera.

En esa línea, este año se van a abrir tres Centros Inteligentes de Vigilancia de Fronteras en Salvador Mazza, Aguas Blancas y Puerto Iguazú. En estos puestos, el Gobierno instalará cámaras de alta resolución, sensores móviles, radares e infrarrojos para controlar el movimiento de personas.

El centro de Puerto Iguazú además tendrá comunicación directa con dos lanchas rápidas artilladas que el Gobierno compró a Israel y estarán disponibles desde mayo. Las naves Shaldag controlarán la Hidrovía Paraná-Paraguay y están equipadas con un cañón Typhoon con proyectiles de 25 mm, además de contar con dos ametralladoras calibre 50. En julio llegarán otras dos lanchas, que el Gobierno compró a Israel.

En tanto, en el Gobierno manejan con cautela la organización del G20. Según funcionarios, todavía no está definido donde será la cumbre de líderes, que reunirá en noviembre a los presidentes de 19 países.. Por el momento, en la Casa Rosada evalúan distintas posibilidades entre las que cuentan la sede de Tecnópolis, la Costanera, el Centro de Exposiciones, entre otros. Pero por cuestiones de seguridad, todavía no quieren develar cuales son esas alternativas.