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Cinco respuestas para entender el conflicto con los holdouts

Ante la falta de acuerdo, el país puede acatar el fallo de Griesa que hoy implicaría elevar la deuda a montos elevados. O no pagar y entrar en default con costosas consecuencias

El juez Thomas Griesa asignó en el mes de junio a Daniel Pollack como mediador en el conflicto

El juez Thomas Griesa asignó en el mes de junio a Daniel Pollack como mediador en el conflicto

El Gobierno entró en tiempo de descuento para alcanzar un acuerdo con los holdouts, realizar los pagos de la deuda a los acreedores de los bonos reestructurados y evitar un default. Después de varias reuniones que se dieron entre las partes desde que se conoció que la sentencia que falló a favor de los fondos buitre quedó firme, todavía no hay avances que exhiban un arreglo y faltan menos de dos semanas para la fecha límite que la Argentina tiene para pagar a los acreedores que entraron al canje.

Un informe de Federico Muñoz & Asociados elaboró una serie de preguntas que ayudan a comprender en qué situación está el país y qué opciones tiene ante la falta de acuerdo en la negociación.

1- ¿Cómo se originó el conflicto?

La Argentina realizó dos canjes de deuda en los años 2005 y 2010, cuando se cambiaron los bonos en default por nuevos títulos con una importante quita que según el Gobierno llegó hasta un 75%. Cerca de un 7% de los acreedores no entró a los canjes y se los denominó holdouts. Una parte de ellos demandó a la Argentina ante los tribunales de EE.UU. porque ésa era la sede judicial que se había fijado en los bonos para eventuales controversias. La Justicia de ese país falló recientemente a favor de los fondos y estableció que la Argentina debía pagarles una suma de u$s 1.500 millones.

2- ¿Qué opciones tiene ahora el Gobierno?

Según el informe de Federico Muñoz, a la Argentina no le quedan más que dos cursos de acción alternativos: acatamiento o desacato de la decisión de la Justicia de EE.UU. Sin embargo, ambas opciones tienen implicancias que afectarán a la economía del país.

3- ¿Qué implica que el país no acate el fallo?

Si el Gobierno repudia el fallo, no sólo implicará una desobediencia a la Justicia estadounidense, a la que el Estado se sometió voluntariamente sino que también supondrá un default del total de la deuda pública con jurisdicción extranjera. El informe explica que esto es así porque obedece a otra decisión del juez Thomas Griesa que involucró al agente de pago Bank of New York (BONY) en el cumplimiento de la sentencia. En concreto, le impidió al banco seguir cumpliendo esa función, mientras el Estado argentino no pague la sentencia judicial. El 30 de junio venció el bono Discount y la Argentina transfirió los fondos correspondientes al BONY pero éste no pudo cancelar el pago a los bonitas que entraron al canje. Hay tiempo hasta el 30 de julio.

4- ¿Cuáles serían las derivaciones de un cumplimento del fallo?

El pago de los u$s 1.500 millones a los holdouts traería aparejado dos consecuencias. Por un lado, la extensión del fallo a holdouts no litigantes que elevaría la factura a pagar hasta u$s 15.000 millones. Pero al mismo tiempo, activaría la cláusula RUFO (Right upon future offers), que fue una condición que se estableció para las acreedores que entraron a los canjes y que les concede el derecho a reclamar por cualquier mejor acuerdo que voluntariamente se concediera a los holdouts. Si se gatilla esa cláusula, que vence en diciembre de 2014, la factura del Tesoro nacional podría elevarse nada menos que hasta u$s 120.000 millones, según cálculos que hizo el propio Gobierno.

5- ¿Qué escenario parece más probable?

Según Federico Muñoz, el escenario más probable sigue siendo el de un acuerdo porque todas las partes saldrían beneficiadas. El informe advierte que a los holdouts tampoco les conviene que el país entre en default porque la posibilidad de un pago volvería a verse dificultada. El punto es que el Gobierno tiene que encontrar la forma de extremar los recaudos para que no se gatille la cláusula RUFO y pagar a los holdouts una vez que ésta expire. Este escenario requiere que el juez Griesa acceda a volver a conceder un stay (cautelar) antes del final de julio y de esta manera, el Tesoro podrá cancelar el vencimiento del Discount y no entraría en default. Según el informe, el Gobierno “debe entender que la cesación de pagos es infinitamente más costosa que el acuerdo. Si el país vuelve a en trar en default, el fisco perderá toda posibilidad de acceso a los mercados de deuda y desataría una nueva crisis en el corto plazo”.