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Casación ordenó reabrir la denuncia de Nisman contra Cristina por encubrir a Irán

La decisión del máximo tribunal penal del país fue en contramano a las opiniones previas en Cámara Federal y de Rafecas, a quien se desplazó del caso. Hoy se sortea el nuevo juez

A casi dos años de ser formulada, la denuncia que presentó el fiscal Alberto Nisman contra Cristina Fernández y otros funcionarios del kirchnerismo por encubrimiento a Irán en el marco de la causa AMIA tuvo ayer su primer aval en la Justicia federal, luego de que la Sala I de la Cámara de Casación, el máximo tribunal del país, decidiera su reapertura, a contramano de los reveses dictados en primera instancia por el juez Daniel Rafecas y, después, por la Cámara Federal de Apelaciones.
En un fallo de 249 páginas, los jueces Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Ana María Figueroa ordenaron que se investigue la acusación de Nisman, quien apareció muerto cuatro días después de realizarla. En su denuncia, el fiscal AMIA pidió investigar a Cristina, al entonces canciller Héctor Timerman, y al diputado Andrés Larroque, entre otros, por encubrimiento de los iraníes acusados por el atentado a la mutual judía, que en 1994 mató a 85 personas. Según Nisman, la firma del memorándum de entendimiento de 2013 fue un intento oficial por ocultar a los responsables del hecho.
En la resolución, los jueces decidieron también admitir como querellante a la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y desplazaron del expediente a Rafecas y a los jueces de la Cámara Federal, al tiempo que advirtieron que hoy se realizará el sorteo correspondiente para ver qué juez continúa con el caso.
El fallo no avala la denuncia de Nisman sobre la existencia del delito, que rechazó dos veces Rafecas, sino que establece que aquella hipótesis presentada por el representante del Ministerio Público Fiscal el 14 de enero de 2015 debe ser investigada para determinar si se cometió o no. Podrá ser apelado nuevamente y, en ese caso, llegará a la órbita de la Corte Suprema.
Para justificar la reapertura de la denuncia, los camaristas consideraron que "ha existido en las resoluciones (que rechazaron la presentación de Nisman) parcialidad en la valoración de la prueba a favor de descartar cualquier intento de probar la hipótesis acusatoria, mientras que se admitió sin cuestionamiento la aportada en beneficio de la atipicidad de la conducta". Añadieron, en esa línea, que "no corresponde aún en esta etapa del proceso pretender asignar a los hechos una determinada calificación legal. Las calificaciones legales durante un proceso penal son esencialmente modificables". "En el caso de autos, se pretendió exigirle a una denuncia más de lo que debe contener", evaluaron los jueces. Y consideraron, en clara crítica a Rafecas, que "una denuncia, al ser uno de los actos que puede dar inicio al proceso penal, no debe necesariamente estar acompañada de toda la prueba que le permita al magistrado obviar la investigación".
En una parte del texto, Casación valoró una grabación de un diálogo entre el ex presidente de la DAIA Guillermo Borger y Timerman, que la comunidad judía acercó al expediente como elemento de cargo para robustecer la hipótesis delictiva que sostenía Nisman. En ese diálogo, Timerman reconoce que los iraníes son los principales acusados por el atentado contra la AMIA y justifica en ese contexto la firma del Memorándum con Irán, aprobado en el Congreso y posteriormente declarado inconstitucional por la Justicia. Esa charla motivó una denuncia paralela contra Timerman por "traición a la patria", que tramita el juez Claudio Bonadio.
Cuatro días después de hacer su denuncia, Nisman fue hallado muerto con un balazo en la cabeza en el departamento que alquilaba en la torre Le Parc de Puerto Madero. A cargo del juez Julián Ercolini desde este año, en la causa aún no se sabe si fue un suicidio, si lo indujeron a hacerlo o un homicidio simple. Un día después de su muerte, Nisman debía ir al Congreso a explicar en detalle la denuncia que Casación decidió reabrir.