Brasil se desacelera y complica aún más a la industria nacional

Hoy se darán datos de actividad del primer trimestre, estimando caída del 0,2%. A las puertas de la recesión, Brasil afectará su efecto dinamizador sobre Argentina.

Hasta apenas cuatro meses Brasil despertaba entusiasmo entre funcionarios y empresarios como un anabólico para la alicaída economía argentina. Ahora, comenzando el último tramo del segundo trimestre, el gigante sudamericano puede sumarle al país un nuevo dolor de cabeza.

Hoy se conocerán los datos de actividad económica en Brasil, correspondientes al primer trimestre del año y en la previa, se descuenta una caída, después de ocho trimestre consecutivos en terreno positivo. Según el consenso de los analistas, la economía brasileña cerraría el período enero-marzo con una contracción de 0,2%, luego del débil avance del 0,1% en el cuarto trimestre de 2018.

El propio titular del Banco Central, Roberto Campos Neto, reconoció hace algunos días "una posibilidad relevante de un ligero retroceso del PBI en el primer trimestre respecto al trimestre anterior".

En una encuesta de Bloomberg a 22 analistas, la mediana de las respuestas se ubicó en una contracción de la economía del 0,2% en el primer trimestre del año, con una dispersión entre 0,5% de mejora y 1% de baja. Además, destaca que sólo siete consultados observan crecimiento del PBI.

La incertidumbre política por las dificultades para aprobar la reforma previsional que impulsa el Gobierno, explica en gran medida la actualidad de la economía brasileña. Y paradójicamente, la otra razón que esgrimen allí es la crisis argentina.

Como fuere, lo concreto es que la proyección original de crecimiento del 2,5% para este año, bajó al 2% y luego al 1,5% y nadie sabe cuál será el número final. Sin dudas, es una mala noticia para Argentina, que desde hace meses espera que la economía brasileña motorice las exportaciones a ese destino.

"A Argentina esto le impacta en las exportaciones industriales, que dependen de Brasil en un 50% del total", aseguró Marcelo Elizondo, director de la consultora DNI. En especial, el sector automotor, químicos, plásticos, metalmecánica, máquinas y aparatos. "Todo eso depende de que Brasil crezca".

El analista recordó que el país ya enfrenta "una conjunción de problemas no esperados", que empezó con la reversión del flujo de capitales financieros, que hizo subir el riesgo país y generó volatilidad cambiaria, siguió con la guerra comercial, que está afectando el precio de la soja y ahora llega Brasil.

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