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Argentina pidió a Brasil moderar exportaciones y priorizar el equilibrio

En un contexto de fuerte caída de las economías, pero especialmente la brasileña, los gobiernos de la Argentina y Brasil relanzaron ayer las negociaciones comerciales bilaterales de modo de incrementar el flujo de intercambio de una forma equilibrada, especialmente en el sector automotriz. El ministro de Producción, Francisco Cabrera, se reunió ayer en Brasilia con su par Armando Monteiro, a quien le transmitió la fuerte preocupación local por la posible entrada masiva de productos brasileños a la Argentina debido a los sobrestocks existentes debido a la caída del consumo.

Incluso, las importaciones están creciendo más que las exportaciones y en gran parte se debe al ingreso de vehículos terminados. Tanto es así que los números del primer trimestre muestran un rojo para la Argentina de u$s 1112 millones y una proyección anual de u$s 4183 millones –según datos de Abeceb–, cuando en 2015 el déficit comercial fue de u$s 2515 millones.

Los funcionarios brasileños se mostraron comprensivos, aunque dejaron entrever en su discurso que el principal socio del Mercosur busca paliar su crisis externa con la apertura de otros mercados. Lo natural, analizan en el Gobierno, es el principal interés sea potenciar las ventas a la Argentina. En este contexto, las partes resolvieron reactivar la Comisión Bilateral de Producción y Comercio y el Comité Automotriz pero con un criterio, por parte de la Argentina, de equilibrio, no sólo en materia de comercio sino de desarrollo de las inversiones.

"Nuestra preocupación es cuidar el empleo y promover las inversiones. En este sentido, planteamos que no íbamos a condicionar el largo plazo con decisiones de corto plazo, que es complejo para ambos mercados en términos de actividad y condiciones macroeconómicas", afirmó a El Cronista el secretario de Industria, Martín Etchegoyen.

Si bien no hubo una discusión específica acerca del sector automotriz –de hecho, no viajaron los privados–, el 30 de junio vence el acuerdo bilateral, por lo que los gobiernos deberán agilizar los encuentros para avanzar en la negociaciones. Además, no se pretende discutir solamente el nivel del flex –valor que mide los términos del intercambio–, sino todo el convenio, que contempla cuestiones de reglas de origen, normas técnicas, programas de apoyo al sector, entre otros puntos.

En cuanto al flex, si bien los privados buscan pasar de 1,50 a 1,90 (por cada dólar que se exporta, poder importar u$s 1,90 y viceversa), el Gobierno buscará mantenerlo como hasta ahora para evitar un mayor flujo de importaciones de vehículos brasileños. La administración de Dilma Rousseff avalará la postura de los empresarios.

Durante la misión, de la que participaron Etchegoyen, el secretario de Comercio, Miguel Braun, y la subsecretaria de Comercio Exterior, Leila Nazer, Cabrera también se reunió con directivos de la alimenticia BRF, Camargo Correa, la minera Vale y Marco Polo, quienes les prometieron invertir, según dijeron fuentes oficiales.
La próxima reunión del Comité de Comercio y Producción se llevará a cabo en junio en Buenos Aires. La de autos se reunirá varias veces durante el mes próximo por el vencimiento del acuerdo bilateral.