U$D

VIERNES 19/04/2019

"Argentina está empezando su propio proceso de Lava Jato"

Vanessa Neumann, la especialista en corrupción, visitó la Argentina para asistir al B20, el grupo de afinidad del G20 dedicado a los negocios y las empresas. 

Vanessa Neumann es venezolana pero vive en Estados Unidos. Luego de estudiar un doctorado en filosofía política se especializó en temas de corrupción, tema sobre el cual investigó y particularmente focalizó en el vínculo que tiene con el terrorismo. De paso por Buenos Aires para asistir al B20, habló con El Cronista sobre cómo influye en el sistema político y particularmente cómo ve el proceso de investigación judicial que está atravesando el país.  

- ¿Qué es la corrupción?

- La corrupción son flujos financieros ilícitos. Hay varias maneras hacerlo. Una obvia es a través del pago de soborno, pero por ejemplo tú tienes es el caso en Paraguay y el tráfico ilícito de tabaco. Tu ves lo que paga entre todos sus impuestos para la producción y el consumo doméstico, pero en realidad produce 20 veces más que lo que representa su mercado doméstico. Eso significa que 19 sobre 20 esta destinado a contrabando y eso se aprovecha de las diferencias fiscales entre un país y otro. En Paraguay se paga una tasa del 19% y lo luego envías a Brasil, que representa el 80% de los impuestos, o en Argentina el 60%, y eso genera una ganancia ilícita. Esos bienes que están ganando están aprovechándose y abriendo aun más brecha de falta de control aduanero y falta de inteligencia financiera para beneficiarse y eso es ganancias criminales

- Hasta aquí, uno de los actores centrales de la corrupción es el sector privado.

- Totalmente. El sector privado es un actor principal en todo el tema de la corrupción. Por ambos lados: tienes muchos comerciantes que son legales o que tienen cáscara legal pero luego tienes otra parte que es ilegal. Una vez que estás mandando por contrabando has cometido un crimen. Si  no pagas los aranceles y los impuestos, has usado una red criminal para mover tu producto. Una vez que se movió como contrabando entraste en la criminalidad. Las empresas multinacionales están muy bien reguladas pero luego tienes empresas más locales que se aprovechan, tienen buenas relaciones con los gobernadores locales, con los aduaneros locales, tienen el tío, la tía, el primo, y tal, y entonces se aprovechan de esas relaciones o meten actos de corrupción y se aprovechan y desnivelan el ámbito competitivo.

- También se empieza a identificar al sector público como parte de la red. 

- Siempre hay un nexo entre lo privado y lo público. Una cosa no ocurre sin la otra. El sector privado es lo que genera la riqueza y las ganancias, pero se tiene que apoderar del sector público o aprovecharse de las debilidades dentro del sector público para seguir con sus ganancias ilícitas, pero eso debilita al sector público y poco a poco se va comiendo el Estado. Y eso es un tema, porque se va criminalizando el Estado y entonces se ve al Estado trabajando más al entorno de las redes criminales que para los ciudadanos que supuestamente deberían estar defendiendo. Y eso es un proceso que se da poco a poco. 

- ¿Qué explica la corrupción?

Todo el mundo está buscando la ganancia pero yo creo que la gente se mete en un ciclo vicioso. Hay un fenómeno y hay muchos estudios filosóficos y psicológicos de la gente que roba de sus empresas o de la gente que comete actos de corrupción,  que dice que se sienten resentidos. Muchas veces porque sienten que el sistema no los valoriza y que en cualquier sistema (tanto en el privado o el público) no pueden avanzar sin hacer trampa. Entonces cuando el sistema no les funciona solo les queda la trampa.

- ¿Cómo se termina este círculo?

- Una cosa que me preocupa mucho desde el punto del punto de vista político es que la corrupción no se puede acabar sin que los ciudadanos lo piden. Una cosa que me preocupa a mí es que los latinoamericanos son muy tolerantes pero, al serlo, cuando el sistema no les sirve, votan por un tipo muy populista y se aprovechan de eso. Y dicen: yo te voy a defender y voy a acabar con la corrupción del otro lado, pero en realidad lo que pasa es que meten otro grupo de corruptos. Y entonces tienes las incautaciones de los bienes del grupo A pero van metiendo el grupo B y se vuelve un ciclo vicioso. El ciudadano se tiene que defender, tiene que exigir que las instituciones estatales lo defiendan y que la corrupción no está bien. Yo creo que eso viene con la educación de los riesgos de la criminalización del Estado y que realmente el que más sufre es el ciudadano y especialmente los ciudadanos pobres, porque sus colegios no funcionan, sus sistemas médicos no abastecen. Hay que acabar con eso. Pero eso es un proyecto más a largo plazo.

- ¿Cómo ves la situación de Argentina?

- Argentina está empezando su propio proceso de Lava Jato. Si Argentina quiere volver a ser la promesa que era hace 80 años cuando realmente era un país de G7 y quiere cumplir con la promesa económica que debería ser, tiene que fortalecer sus sistemas de transparencia institucionales, y esto implica mejor inteligencia financiera a través del UIF, mejor control aduanero y mayor trasparencia en el proceso de licitación pública. Creo que tienen una posibilidad. Mucha gente en el gobierno entienden lo que tienen que hacer y yo creo que está en un momento crítico.

- ¿Incide en esto que el presidente Mauricio Macri esté involucrado en algunos casos como Panamá Papers?

- Desafortunadamente, ya que hemos trabajado estos temas mundialmente, cuando hay corrupción hay corrupción en todos los lados. Es sistémico, pero nosotros como trabajamos estos temas siempre buscamos la oportunidad de construir la voluntad política para el cambio. Entonces si el presidente Macri se ha visto involucrado en esto de los Panamá Papers, como el gobierno británico, es la oportunidad para traer mejor transparencia y para demostrar cambio público, cambio privado y cambio político. Sigamos adelante en eso. Uno toma las oportunidades donde las encuentre. 

- ¿Por qué decidió especializarse en corrupción?

- Yo entré en este tema por los cambios que yo vi ocurriendo en mi país, en Venezuela, bajo Hugo Chávez. Cuando yo vi que estaba cerrando la institucionalidad y el gobierno estaba tomando mucho el control de los métodos de producción y de intercambio financiero, realmente fue un atraco a la dignidad humana, del ciudadano y de su capacidad de tener una vida autónoma. Entonces yo empecé por la trama filosófica, ética, de la buena gobernabilidad transparente. Y también cuando vi el descenso económico y político de mi país. Es el caso número uno de lo que le puede pasar si no controlas la corrupción y el tráfico ilícito. 

- Usted investigó mucho la relación del terrorismo y la corrupción, y particularmente focalizó en la Triple Frontera. ¿Por qué es un lugar tan importante para Hezbollah?

- Porque han habido varias olas de inmigración en la Triple Frontera, empezando en el siglo XIX, luego en 1950, luego cuando se hace zona de libre comercio. Se fue consolidando a lo largo del tiempo una diáspora. Culturalmente, ellos consideran que tienen la obligación de defender a miembros de su propia tribu y en particular cuando son familiares. Y esas son redes trasnacionales. Entonces se arma un mecanismo casi perfecto, porque tienes varias cosas: una diáspora que lleva varias décadas, pero sigue teniendo lazos continuos con medio oriente que se siguieron reforzando; mientras que la gente que vive ahí ya tiene unas relaciones con el policía, el gobernador, tiene un comercio legal que le sirve de frente que le da una cobertura operacional, ya sea financiera o más sencilla para esconder gente y bienes. También tienes una zona de libre comercio, que es como un carrusel criminal, porque se puede tener lazos en varios países y las policías no están integradas, entonces puedes esconderte.