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Argentina busca renovar importaciones de gas natural y electricidad de Chile

El acuerdo por el gas trasandino se rubricaría en breve. Permitiría cubrirse de un eventual faltante del fluido desde Bolivia. Y abaratar costos en la generación eléctrica

Argentina busca renovar importaciones de gas natural y electricidad de Chile

Argentina está negociando renovar las importaciones de gas y electricidad desde Chile, tal como lo hizo el año pasado, según confirmó el ministro de Energía del país trasandino, Andrés Rebolledo.

En una breve visita a Buenos Aires, el funcionario le dijo a un grupo de periodistas que el consorcio de empresas que lidera la estatal ENAP realizó "una oferta equivalente a la del año pasado" en precio (no informó el valor por razones de confidencialidad, pero en 2016 rondó u$s 6,9 por millón de BTU) para proveer gas natural a Argentina, que estaría por cerrarse "en los próximos días".

Además, afirmó que las empresas eléctricas ya solicitaron autorización al regulador trasandino ("para salvaguardar las necesidades" energéticas chilenas) para exportar nuevamente hacia Argentina.

Según fuentes oficiales, las conversaciones para importar gas natural se están llevando adelante con Chile no sólo para reemplazar una posible caída de la provisión desde Bolivia (aunque ese país se comprometió este año a exportar 20 millones de m3 por día, pese a que el año pasado no llegó a concretar los 16 millones de m3 pactados), sino también para reemplazar el combustible líquido que utilizan las generadoras eléctricas, ya que el insumo chileno resulta ser 40% más barato.

En tanto, en electricidad el gobierno busca cerrar un contrato que permita tener disponible la provisión en caso de tener que cubrir picos de consumo, como sucedió el año pasado, cuando Argentina cerró contratos con todos los países vecinos.

Según dijo Rebolledo, el año pasado Chile exportó unos 320 millones m3 (Enargas contabilizó 357 millones m3), por unos u$s 90 millones. Estas transferencias se realizaron a través de los gasoductos Norandino y GasAndes.

En energía eléctrica, el ministro dijo que las exportaciones totalizaron unos 102 Gwh (Cammesa contabilizó 107,6 Gwh), entre febrero y julio de 2016, por u$s 102 millones.

Rebolledo explicó que con el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren (con quien se encontró en diciembre pasado en la visita oficial del gobierno chileno, y brevemente el viernes pasado), se acordaron otros items, además, de constatar el intercambio de gas y electricidad.

Uno es llevar adelante un plan maestro para identificar los cinco puntos de interconexión más viables técnicamente y económicamente entre ambos países. Entre ellos podrían visibilizarse los que ya existen (Antofagasta-Salta, Norandino y GasAndes), pero también explorar el sur, hacia la región de Magallanes-Tierra del Fuego; en Aysén-Chubut; y en San Juan, a partir de una línea que construyó la minera Barrick Gold, para abastecer al proyecto binacional Pascua Lama.

Está en marcha la cooperación técnica y el financiamiento de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y se pretende entregar el estudio a más tardar en marzo de 2018, cuando termina el mandato de la presidente Michelle Bachelet.

Además, se busca concentrarse en el túnel de Agua Negra, que une San Juan con Coquimbo, para armar también allí una línea de conexión eléctrica, que también financia la CAF. "Queremos entregar a la entidad binacional los términos de referencia técnicos de la interconexión en este punto para cuando se licite el túnel", dijo Rebolledo.

También se buscan negociar swaps de intercambio energéticos, ahora que Argentina quitó las trabas aduaneras "para eso se necesita un marco regulatorio a partir de acuerdos ya existentes, o negociar uno ad hoc, que viabilice la posibilidad de intercambiar energía, electricidad o gas, en un punto, por ejemplo del sur, y recuperarlo en otro en el centro", dijo Rebolledo. "Es viable que intercambiemos moléculas y quites lo económico de lado", agregó, porque cada país cuenta con regulaciones e impuestos diferentes. En este caso, el norte y centro de Chile podría exportar gas a Argentina, pero el sur, importarlo.