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MIÉRCOLES 19/12/2018
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Aprueban leyes para alentar desarrollo inmobiliario y recaudación millonaria

La Legislatura porteña sancionó nuevas normas para aumentar la capacidad constructiva en la Ciudad, avalando torres en los barrios, y abaratando los costos. Junto con un nuevo impuesto, el Gobierno aspira a recaudar hasta $ 4000 millones

Aprueban leyes para alentar desarrollo inmobiliario y recaudación millonaria

La Legislatura de la ciudad de Buenos Aires aprobó en la penúltima sesión del año el Código Urbanístico y el Código de Edificación, impulsados por el Poder Ejecutivo de Horacio Rodríguez Larreta, con los 34 votos del oficialismo contenido en Vamos Juntos, y sin apoyos opositores.

El Código Urbanístico pone fin a las delimitaciones en la Ciudad de las áreas de uso específico, unifica las alturas máximas de los edificios y habilita a los desarrolladores inmobiliarios a construir torres en barrios donde antes no se permitía, lo cual permitirá a los propietarios de lotes o viviendas a incrementar la capacidad constructiva y, por ende, el precio de la tierra.

El Código de Edificación, en tanto, relaja las normas y materiales según las cuales se puede construir, haciendo prescindibles el uso de ciertos insumos y habilitando, por caso, la construcción de viviendas de apenas 18 metros cuadrados (al estilo de las microviviendas japonesas).

La expectativa oficial es reducir los costos de construcción, los plazos para adquirir permisos de obras y fomentar la industria de insumos. En todos los debates estuvo presente la visión del Gobierno de duplicar la capacidad habitacional, para que en Buenos Aires vivan hasta 6 millones de personas.

La aprobación de estas normas se completa con una tercera ley, aprobada la semana pasada, para cobrar una "plusvalía urbana". Quien aproveche la "constructividad adicional" que con los códigos Urbanístico y de Edificación ganan las propiedades porteñas, estará obligado a pagar un impuesto a la Ciudad calculado según los metros cuadrados ganados, el precio del metro cuadrado y una alícuota adicional definida previamente, más alta en la zona norte y más baja al sur de la Ciudad. 

Por este impuesto, el Gobierno calcula que el fisco podría percibir alrededor de u$s 100 millones, es decir, más de $ 3800 millones según la actual cotización de la divisa norteamericana.

Según la norma, el 94% de lo recaudado se dedicará al fondeo de obras de infraestructura y movilidad urbana, mientras el resto financiará la preservación de edificios históricos.

Cruces en el recinto

La norma fue duramente criticada en el recinto por todos los bloques legislativos, que a grandes rasgos señalaron que se trata de un proyecto armado "para el beneficio del capital inmobiliario", y sin respetar el pedido de actualizar el Plan Urbano Ambiental (PUA), que antecede la sanción de los códigos en cuestión.

Los legisladores oficialistas fueron interrumpidos varias veces durante el debate, y varios de ellos, visiblemente nerviosos, prefirieron introducir en la versión taquigráficas sus discursos en vez de pronunciarlos. El vicepresidente primero de la Legislatura, Francisco Quintana, pasó gran parte de la jornada pidiendo silencio y amenazó con retirarlos del recinto.

Victoria Roldán Méndez, exaltada por las interrupciones, se agarró con la tribuna: "¡Yo no soy ninguna ladrona; pueden ver mi declaración jurada, y no voy a permitir que nos digan ladrones porque es una falta de respeto que nos digan eso cuando los que se robaron todo, fueron ellos!", dijo la legisladora, ladera del jefe de gabinete, Marcos Peña, atacando el canto de militantes kirchneristas y de la Izquierda.

En tanto, el diputado Juan Francisco Nosiglia, de Evolución, justificó el voto negativo en nombre de su bloque señalando que los códigos "deberían representar consensos profundos en lugar de una mayoría circunstancial y forzada".

Claudio Andrade, por Unidad Ciudadana, cuestionó al Gobierno porteño y dijo haber establecido "una política de Estado para beneficiar a los grandes tenedores de tierra de la ciudad de Buenos Aires" y opinó que, una vez reglamentado los códigos, "Eduardo Elsztain, Eduardo Costantini y Paolo Rocca van a ser de la noche a la mañana más ricos de lo que son ahora".

El socialista Roy Cortina, en tanto, cuestionó el trámite express que el Ejecutivo pretendía dar a ambas normas. "Como tienen más de 30 votos del recinto, no les importa nada; ¡no aceptaron casi ninguna de las proposiciones de la oposición!", lanzó.

"Este es el código de (Franco) Moccia, y se piensa que es Vélez Sarsfield y que vive en esa época, donde la gente no participaba. ¡Se cree el gran hombre y por eso apura a la oposición!", amplió Cortina.

En semanas previas, por tratarse de una ley de "doble lectura", se realizaron audiencias públicas para tratar el contenido de ambos códigos. Se inscribieron alrededor de 700 vecinos y participaron cerca de la mitad. Casi en forma unánime, los presentes -representantes de profesionales, asambleas vecinales y afectados- rechazaron los códigos.

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