Alberto Fernández encadenó respaldos en España y va por un guiño de Macron

Tras cumplir con una apretadísima agenda en esta ciudad , el jefe de Estado viajó anoche a París. Sumar apoyos previo a la negociación con el FMI es la prioridad de la gira que culminará el jueves en Europa.

Alberto Fernández pisó suelo español en el aeropuerto de Barajas a las 10.20. Enseguida subió al auto oficial que lo llevaría a la residencia del embajador en el centro de Madrid, hasta ayer vacía luego de la mudanza del pro-peronista Ramón Puerta. Entre el FMI, las inversiones españolas en la Argentina y la pólvora a punto de estallar que es la región de América del sur, el mandatario les transmitió una certeza al premier Pedro Sánchez y al rey Felipe VI: el fin de semana enviará las cartas para que Ricardo Alfonsín, hijo del histórico dirigente radical, sea el nuevo embajador en el país. "Le mandé un pariente", bromeó ante el monarca el Presidente al saber que un integrante de la Casa Militar tiene el mismo apellido.

 

 

Con una apretadísima agenda, poco antes de ir al Palacio de la Moncloa, los portales argentinos dieron la noticia de la muerte del juez federal Claudio Bonadio. A las 12.40, hora local, el Secretario de Comunicación Juan Pablo Biondi le avisó al Presidente. "Ya sabía", fue la escueta respuesta. El tema se evitó en la delegación durante el resto del día. Tampoco hubo referencias sobre la decisión del gobernador Axel Kicillof de pagar a los bonistas con recursos de la provincia de Buenos Aires para no caer en default.

Para sumar un cambio más en la agenda protocolar, el mandatario no se hospedó en el hotel NH Collection Abascal, donde la comitiva tenía reserva. Prefirieron ir a la residencia de la embajada, lugar descartado primero por "falta de agua caliente". Fernández no necesitaba dormir ahí, solo dejar el equipaje hasta las 21, cuando tomó el avión con rumbo a París y la cita clave con su par frances Emmanuel Macron.

"¿Julio? Sabía que a Alberto le gustaba la mala música pero esto es demasiado", fue la broma interna cuando se anotó el primer y único visitante que recibió el Presidente en el poco tiempo que estuvo en la residencia. Se trataba de Enrique Iglesias, homónimo del hijo del cantante pero asesor especial para Venezuela de la UE y ex titular del BID, el sillón para el que ahora se candidatea a Gustavo Béliz.

No quedó tiempo para una reunión con Ana Botín, presidenta del Banco Santander, que estaba en el casillero de "posible". "Nos interesan los votos en el FMI", admiten en la delegación cómo único objetivo de la frenética gira europea. Y otro más simbólico: mostrar que el país no está aislada como presagiaba el macrismo.

Liberado del protocolo real, mientras el resto de la comitiva fue a la residencia por las valijas, Fernández prefirió ir a ver a su amigo Fernando Bustillo, el embajador de Uruguay que lo alojó durante su visita de campaña en septiembre. En aquella incursión, además, el entonces candidato del Frente de Todos, se reunió con Sánchez, entonces tratando de formar gobierno tras intentos fallidos. Fue hace poco que lo logró con el Podemos de Pablo Iglesias, de sintonía con el kirchnerismo.

Cerca del mandatario descontaban que obtendrían en España lo mismo que ya consiguieron en Roma con el Papa Francisco y el premier Giuseppe Conte; y en Berlín con la canciller Ángela Merkel: apoyo en el FMI. Contando Israel con visita previa y hoy si repite con Macron, Argentina ya sumaría poco más del 17% del directorio.

A diferencia de otras visitas de Estado, como la de Mauricio Macri a Mariano Rajoy, esta vez no hubo declaración conjunta de ambos presidentes en la Moncloa, después de 50 minutos de charla (a solas primero y luego con el canciller Felipe Solá). En la sala de prensa todavía estaban latentes las repercusiones intra-gobierno de la visita del autoproclamado presidente de Venezuela Juan Guadió. No llegó a ver a Sánchez pero fue recibido por la ministra de Asuntos Exteriores Arancha González.

Esa misma funcionaria estuvo presente ayer en la siguiente cita de Fernández: post-almuerzo en la Moncloa se trasladó al Palacio de la Zarzuela a ver al rey Felipe VI. "Está interesado en la región. No hablaron específicamente de Venezuela", confiaron en la delegación.

Como en Alemania, hoy en París Alberto iniciará la jornada con una cita con empresarios. Al mediodía será recibido Macrón en el Palacio del Eliseo.

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