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Advierten que financiar obra pública con deuda le pone techo a la inversión privada

Lo plantea un trabajo de Economía & Regiones, en el que se indica que el endeudamiento público desplazará a los privados del mercado. También afectará volatilidad cambiaria

Advierten que financiar obra pública con deuda le pone techo a la inversión privada

La expansión de la obra pública prevista por el Gobierno en el Presupuesto 2017 sólo servirá para generar un rebote de la actividad económica el año próximo de entre 2,5% y 3%, pero sería ineficaz para impulsar un crecimiento "en serio", con aumentos importantes y sostenidos del Producto Bruto Interno (PBI) per cápita porque la inversión privada tendrá un techo. Así lo consignó la consultora Economía y Regiones en su último informe, en referencia a que la estrategia oficial de crecimiento en base a una fuerte apuesta a la inversión pública financiada con deuda desincentivará a los privados.

De acuerdo con el proyecto de ley de Recursos y Gastos, la obra pública será la clave para revertir la recesión y lograr que el PBI registre una variación positiva en 2017. Según las cifras proyectadas, el gasto en capital (32,1%) crecerá más que el gasto corriente (21,2%), lo que refleja justamente que "la obra pública será la estrella durante el próximo año". En ese marco, la consultora planteó la discusión sobre el crecimiento a largo plazo y concluyó que eso dependen positivamente de la inversión privada, que es la que acumula capital, mejora la productividad y genera riqueza.

Según el informe, por más que el gobierno de Mauricio Macri logre identificar la ‘buena’ inversión de la ‘mala‘ (que provea una infraestructura que haga más productivo al sector privado), la inversión pública seguiría poniéndole un techo bajo a la inversión privada y ello dificultaría un crecimiento sostenido. Eso, porque el déficit fiscal y la obra pública serán financiadas con deuda y un "sistemático aumento del nivel de endeudamiento impacta negativamente en la inversión privada", sostiene E&R.

La explicación radica en que mayor deuda genera lo que en la jerga económica se denomina "crowding out", un efecto desplazamiento que hace que al aumentar la deuda pública y la emisión de títulos, se reducen los recursos disponibles para los privados y se encarece el financiamiento. A su vez, el financiamiento vía deuda genera "volatilidad del tipo de cambio en el corto plazo, lo cual también deprime la inversión privada", asegura el informe.

La consultora realizó un estudio econométrico sobre el impacto de la inversión pública, la deuda externa, la inestabilidad cambiaria y los términos de intercambio sobre la inversión privada en la Argentina desde 1950 y concluyó que todos los factores fueron negativos para los desembolsos de las empresas. "Los resultados muestran que en la Argentina, al menos hasta ahora, la inversión pública fue significativamente sustitutiva y des-incentivadora de la inversión privada, por lo que la relación de complementariedad no se verificó todavía en el país", puntualiza el documento.

"El Gobierno será exitoso si, y sólo, si el PBI per cápita de diciembre de 2019 es sustancialmente mayor al que existía en diciembre de 2015", afirma la consultora, que agrega que "no es sencillo" y que el PBI per cápita casi no creció entre 2008 y 2015 (1,5% punta a punta) y cayó entre 2012 y 2015.

En función del contexto previamente mencionado, lo más probable –advierte E&R– es que el PBI continúe atado al ciclo político, con años impares (electorales) en los cuales el nivel de actividad registra un moderado rebote y años pares (post electorales) en los cuales el sistema macroeconómico ajusta pagando la cuenta de la política fiscal no sustentable del año anterior.