YPF dio un paso decisivo para consolidar el proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) más ambicioso de la Argentina. La petrolera controlada por el Estado firmó con la provincia de Río Negro el acta acuerdo que establece el marco regulatorio y de cooperación institucional para el desarrollo de Argentina LNG, la iniciativa destinada a llevar el gas de Vaca Muerta a los mercados internacionales.
El acuerdo fue suscripto por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, y el gobernador rionegrino Alberto Weretilneck, y otorga estabilidad fiscal y regulatoria por 30 años, en línea y de manera complementaria con el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), uno de los pilares de la estrategia oficial para atraer capitales de gran escala.

Desde la compañía destacaron que el entendimiento con la provincia despeja uno de los principales cuellos de botella para avanzar con decisiones finales de inversión. Se trata de un proyecto que podría demandar desembolsos totales por más de US$ 30.000 millones en distintas etapas y convertir a la Argentina en un jugador relevante del mercado global de GNL.
Argentina LNG es un desarrollo integrado de upstream y midstream que busca monetizar el gas no convencional de Vaca Muerta mediante plantas de licuefacción y terminales de exportación en la costa atlántica. El plan contempla una primera fase con exportaciones de hasta 12 millones de toneladas anuales hacia 2030, con la posibilidad de escalar a 18 millones en una etapa posterior.
YPF trabaja en el proyecto junto a grandes jugadores internacionales del sector energético, con especial interés de compañías de Estados Unidos y Asia, en un contexto de creciente demanda global de GNL tras la reconfiguración del mercado energético mundial posterior a la guerra en Ucrania. Ya están firmadas las asociaciones con la italiana Emi y la emiratí Adnoc.
El marco acordado con Río Negro no solo incluye aspectos tributarios, sino también reglas claras en materia ambiental, de uso del suelo y permisos, claves para un proyecto que tendrá impacto directo en la infraestructura portuaria y logística de la provincia. Para Weretilneck, la iniciativa representa una oportunidad para transformar la matriz productiva rionegrina y generar empleo de calidad.
El proyecto prevé además un fuerte componente de desarrollo local, con programas de formación técnico-profesional para abastecer de mano de obra calificada a toda la cadena de valor del GNL, desde la producción hasta la operación de las plantas.
Para el Gobierno nacional, Argentina LNG es una de las apuestas centrales aumentar el superávit energético y generar un flujo sostenido de dólares. Las exportaciones de GNL podrían aportar decenas de miles de millones de dólares anuales cuando el proyecto alcance su plena capacidad.
El ministro de Economía, Luis Caputo, estima que las exportaciones de energía y minería podrían llegar a u$s 75.000 millones en 2035.
La firma del acuerdo con Río Negro se da, además, en un momento en el que YPF busca reposicionarse como una compañía focalizada en Vaca Muerta y en proyectos de exportación, dejando atrás activos no estratégicos y priorizando inversiones de largo plazo.
Con este paso, la petrolera suma previsibilidad regulatoria, un requisito clave para cerrar acuerdos con inversores internacionales y avanzar en un proyecto que, de concretarse, cambiaría la escala del sector energético argentino y su inserción en el mercado global.







