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YPF presentó los resultados del primer trimestre de 2026 con un EBITDA ajustado de u$s 1594 millones, el más alto registrado por la compañía para un período enero-marzo, impulsado por el fuerte crecimiento de la producción de shale oil en Vaca Muerta, la mejora en la eficiencia operativa y un contexto internacional de precios más favorable.
La petrolera de mayoría estatal informó además una utilidad neta de u$s 409 millones y destacó que el margen EBITDA alcanzó el 32% sobre los ingresos, un nivel que refleja la consolidación de su estrategia de focalización en activos no convencionales.

Según detalló la empresa, el resultado operativo representó una mejora del 28% frente al primer trimestre de 2025.
Vaca Muerta, el motor
El principal impulso volvió a provenir de Vaca Muerta. La producción de petróleo shale promedió los 205.000 barriles diarios, con un crecimiento interanual del 39%.
Dentro de ese desempeño sobresalió La Angostura Sur, que en menos de dos años se convirtió en el quinto bloque de shale oil más productivo de Vaca Muerta y que, además, es 100% propiedad de YPF.
La compañía destinó cerca de u$s 1000 millones en inversiones durante el trimestre, de los cuales el 78% se concentró en actividad no convencional.
En ese marco, la compañía promete acelerar las inversiones se acelerarán durante la segunda mitad del año para acompañar el crecimiento esperado en la producción de petróleo shale.
La estrategia de YPF apunta a concentrar capital en los activos de mayor rentabilidad, mientras avanza con la desinversión en campos maduros y la reducción de costos operativos.
Récord en refinación y exportaciones
En el segmento de downstream, la petrolera también registró números récord. El nivel de procesamiento en las refinerías alcanzó los 344.000 barriles diarios, el mayor volumen histórico para un primer trimestre.
Ese desempeño permitió además incrementar la producción de nafta premium y destilados medios, evitando importaciones de combustibles y generando excedentes para abastecer refinadores locales y exportar naftas y gasoil a países de la región.
La mejora en refinación se transformó en uno de los pilares de la generación de caja de la compañía durante el comienzo del año.
Avanza el proyecto VMOS
Otro de los ejes estratégicos para YPF sigue siendo el desarrollo de infraestructura para evacuar la creciente producción de Vaca Muerta.
En ese sentido, la compañía informó que el proyecto VMOS ya supera el 62% de avance de obra.
Además, durante abril, YPF adquirió 44.000 barriles diarios adicionales de capacidad de transporte, lo que le permitió elevar su participación en el proyecto al 30%.
Con esa expansión, la petrolera busca garantizar capacidad de evacuación suficiente para sostener el crecimiento de producción previsto para los próximos años.
El megaproyecto de LNG suma socios y definiciones
En paralelo, YPF continúa avanzando con Argentina LNG, el proyecto que apunta a convertir al país en exportador global de gas natural licuado.
La compañía señaló que junto con ENI y XRG -el brazo internacional de ADNOC- continuó trabajando en la estructuración financiera, los estudios técnicos y las negociaciones regulatorias necesarias para el desarrollo del proyecto.
A eso se sumó, en abril, la adquisición total por parte de YPF de los tres bloques no convencionales que abastecerán de gas al proyecto.
La iniciativa es considerada estratégica tanto para la empresa como para el Gobierno, que apuesta a las exportaciones energéticas como principal fuente de ingreso de divisas durante la próxima década.
Caja y baja de deuda
En el frente financiero, YPF reportó un flujo de caja libre superior a u$s 870 millones durante el trimestre.
La mejora estuvo explicada tanto por el desempeño operativo como por el ingreso de fondos provenientes de la venta de activos no estratégicos, entre ellos la participación en Profertil y el yacimiento convencional Manantiales Behr.
Con ese nivel de generación de caja, la petrolera logró adelantar pagos de deuda por alrededor de u$s 750 millones durante los primeros cuatro meses del año.
El mercado seguirá de cerca ahora la evolución de las inversiones en Vaca Muerta, el avance del proyecto Argentina LNG y el impacto que pueda tener la volatilidad internacional del precio del petróleo sobre los resultados de la segunda mitad del año.






