TENSA CALMA

Vacunas: el Gobierno y los laboratorios estadounidenses vuelven a verse la cara

Cautela en Casa Rosada ante trascendidos de que la firma de los contratos por la provisión de vacunas con esos laboratorios sería inminente

Después del feriado nacional de los Estados Unidos, por lo menos dos laboratorios norteamericanos volverán a verse hoy con autoridades del Gobierno, según confirmaron a El Cronista fuentes de la Casa Rosada.

El objetivo es terminar de acercar posiciones que permitan firmar los contratos entre el Ministerio de Salud y los representantes de las compañías para que la Argentina pueda recibir las vacunas contra el COVID-19, a través de las donaciones que ya empezó a girar la administración de Joe Biden o para concretar la compra más urgente: las vacunas pediátricas para niños, niñas y adolescentes que produce Pfizer.

Durante todo el día de ayer circularon intensos rumores acerca de que hoy mismo se firmaría por lo menos uno de esos contratos, pero la información no pudo ser confirmada. Aún restarían controversias por resolver en el marco del decreto de necesidad y urgencia que firmó Alberto Fernández el viernes último, anunciado sorpresivamente en conferencia de prensa por la ministra Carla Vizzotti y la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra.

Los representantes de los laboratorios norteamericanos tenían ayer sus celulares cerrados y no hubo posibilidad de tener precisiones sobre las dudas que aún preocupan a sus abogados. Sin embargo, un experto en este tipo de negociaciones está convencido de que "el Gobierno hizo todo lo que podía hacer en el decreto que modificó la ley, si aún quedan dudas es por lo incomprensible de la posición que tuvo la Argentina hasta el DNU, entonces es razonable que el que va a firmar quiera tomar todos los recaudos".

En efecto, la modificación del artículo 4º de la ley 27.573, llamada "de vacunas destinadas a generar inmunidad adquirida contra el COVID-19", eliminando la palabra "negligencia" como responsabilidad del proveedor, al tiempo que se dispuso la creación del Fondo de Reparación destinado a las personas que sufran algún daño colateral por la inoculación, debería dejar tranquilos a los laboratorios.

A eso siguió la modificación de otro artículo, el 2º, que reemplazó el concepto de "maniobras fraudulentas y conductas maliciosas", para ser reemplazado por "conductas dolosas", un concepto que los abogados de los laboratorios consideraron más claro, ya que es el que utiliza el Código Civil y Comercial.

Al respecto de esos cambios, Vizzotti dijo el fin de semana en declaraciones radiales que "acá nadie abdicó posiciones, sino que se preservaron las necesidades de los laboratorios, y a la vez sostener los intereses del Estado, entre ellos, el principal, que es conseguir la mayor cantidad de vacuna lo antes posible".

Lo cierto es que la nueva postura oficial viene conversándose desde abril, cuando la falta de cumplimiento en la provisión Sputnik V, AstraZeneca y Sinopharm -por distintas razones- se hacía cada vez más evidente. Sin embargo, las conversaciones que se retomaron una y otra vez nunca llegaron a buen término.

La discusión hacia adentro de la coalición gobernante adquirió un pico sensible ante la movilización del colectivo VacunaME liderado por padres y madres de menores de 18 años con comorbilidades graves, que esperan con angustia por una vacuna aprobada para esa franja etaria. Desde el 10 de mayo, y hasta ahora, la única autorizada es Pfizer.

A ese reclamo se le sumaron los tuits de la cuenta del secretario de estado norteamericano, Antony Blinken, donde se va informando de los lotes de vacunas donados a Perú, Colombia, Ecuador y Paraguay, entre otras naciones de la región. Hoy le tocó el turno a El Salvador. 

"Estados Unidos está donando vacunas para salvar vidas, reconstruir la economía global y frenar la amenaza de variantes. Es por eso que estamos enviando 1.5 millones de dosis de la vacuna Moderna a El Salvador y coordinando con COVAX vacunas a tantas personas como sea posible", poseo @SecBlinken en Twitter.

La gota que rebalsó el vaso fue el debate generado en el recinto de la Cámara de Diputados el jueves de la semana pasada, donde la oposición pidió el apartamiento del reglamento para tratar alguno de los tres proyectos elaboradores para modificar la legislación vigente en la materia y acelerar el acuerdo con estos laboratorios. "Si no son estos proyectos, cualquiera que proponga el Gobierno para destrabar la situación será votado por nosotros", aseguró la vicepresidenta de la Comisión de Salud, Carmen Polledo.

¿Eso quiere decir que la provisión de Pfizer, Moderna o Janssen es inminente? Más allá de los trascendidos y buenas intenciones, todavía nadie puede asegurarlo. Ver para creer.

Mientras tanto, el Gobierno informó ayer que ya se vacunó con la primera dosis al 53.59% de la población mayor de 18 años. "La creciente cantidad de dosis recibidas por el país permitió acelerar el ritmo de vacunación: el lunes 28 de junio se aplicaron 270.117 dosis, 321.628 el martes, 364.396 el miércoles, 402.305 el jueves, 471.399 el viernes, 398.505 el sábado y 264.199 el domingo", dijo Presidencia en un comunicado. 

Tags relacionados

Compartí tus comentarios