Uribe: “La meta de emisión cero es demasiado rígida y no creíble

Profesor de la Universidad de Columbia, Uribe está tercero entre los economistas argentinos más influyentes a nivel mundial

Martín Uribe es un economista argentino que, como profesor de la Universidad de Columbia en Nueva York e investigador, se centra en estudiar las políticas monetarias y fiscales para la estabilización económica. Es importante “que nos convenzamos de que la mala perfomance argentina es auto infligida y, más específicamente, infligida por los gobiernos argentinos , sostuvo en una entrevista con El Cronista.

En el intercambio criticó la política monetaria actual ya que la calificó de demasiado rígida, lo que la hace no creíble. “Una tasa de expansión monetaria de entre el 6% y el 8% anual hubiera sido más creíble porque sería consistente con una reducción significativa de la inflación y al mismo tiempo generaría señoreaje para financiar la montaña de deuda de Leliq , describió.

Antes de estar en Columbia y como investigador asociado del National Bureau of Economic Research (NBER), Uribe enseñó en las universidades de Duke y Pennsylvania y fue economista en la División de Finanzas Internacionales de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Es doctor en economía por la universidad de Chicago, master en economía por el CEMA y licenciado en economía por la Universidad Nacional de Córdoba.

— Argentina lleva más de una década de inflación. ¿A qué se debe?

— La madre de la inflación es la emisión monetaria, y el padre de la emisión monetaria es el déficit fiscal.

— ¿Qué se debería hacer para reducirla?

— La única solución es controlar el déficit fiscal.

— ¿Cómo evalúa el esquema monetario actual?

— Me parece bien que en un contexto de alta inflación se haya adoptado un esquema de control de la emisión monetaria. Pero la meta de emisión cero me parece demasiado rígida e inclusive no creíble. Una tasa de expansión monetaria de entre el 6% y el 8% anual hubiera sido más creíble porque sería consistente con una reducción significativa de la inflación y al mismo tiempo generaría señoreaje para financiar la montaña de deuda (Leliqs) sobre la que está sentado el BCRA en este momento. Además no me pareció apropiado que la meta de emisión llegue sólo hasta el 29 de junio, puesto que agrega incertidumbre innecesariamente, retardando la baja de la inflación. 

— Cuando se observa la evolución del PBI de la Argentina se ve un gráfico con clara forma de serrucho. ¿Qué se debe hacer para salir de esto y lograr una expansión más a mediano-largo plazo?

— Lo primero es que nos convenzamos de que la mala perfomance argentina es auto infligida y, más específicamente, infligida por los gobiernos argentinos. Nos debemos políticas macroeconómicas normales: control del déficit, abandono de la cultura del subsidio a todo, desregulación, apertura al resto del mundo, impuestos racionales, eficiencia en la asignación del gasto, educación pública de excelencia para los millones de niños  y adolescentes que hoy sufren de indigencia, de pobreza y de la sórdida exposición a la violencia, las drogas, y  el delito.

— ¿Qué siente estar entre los 12 economistas argentinos más influyentes a nivel mundial?

— La verdad es que cuando uno trabaja fuera de la Argentina no piensa en esos términos.  En el trabajo estás rodeado de colegas de todo el mundo y tratás de hacer lo mejor todos los días.

— ¿Se imagina en algún momento volver a vivir en la Argentina?

— Sí, me encantaría. En estos momentos no está en mis planes, pero no lo descarto. He pasado varias décadas estudiando problemas macroeconómicos que afectan a nuestro país y a los países emergentes en general, y me haría muy feliz contribuir en lo que pueda.

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