El presidente Javier Milei regresó este domingo a la Argentina tras completar su gira por Hungría, donde desplegó una agenda centrada en reuniones bilaterales, participación en foros internacionales y definiciones políticas con fuerte contenido ideológico.

El mandatario arribó a Buenos Aires luego de una travesía aérea de aproximadamente 18 horas, que incluyó una escala técnica en Gran Canaria. Desde el Aeroparque Jorge Newbery se trasladó a la Quinta Residencial de Olivos, en el inicio de un fin de semana extra largo atravesado por el día no laborable del lunes 23 de marzo y el feriado del 24, en el que se conmemora el Día de la Memoria por los 50 años del golpe militar.

Milei en Hungría, durante su intervención en la CPAC
Milei en Hungría, durante su intervención en la CPAC

La visita a Budapest se inscribe en la estrategia oficial de profundizar vínculos con líderes y espacios internacionales afines. En ese marco, Milei mantuvo encuentros con el presidente húngaro, Tamás Sulyok, y con el primer ministro Viktor Orbán, con quien comparte afinidad política e ideológica.

Viktor Orbán
Viktor Orbán

La agenda incluyó además su participación en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), uno de los principales foros de la derecha global, donde el jefe de Estado argentino expuso ante dirigentes y referentes de ese espacio. Allí, reforzó su discurso contra el socialismo y cuestionó el rumbo de Europa.

Durante su intervención, Milei sostuvo que “Europa se encuentra en una crisis desproporcionada” y atribuyó esa situación a decisiones políticas que, a su juicio, priorizan la corrección política por sobre los resultados económicos. En ese contexto, también respaldó al primer ministro húngaro y al presidente estadounidense Donald Trump, y calificó al jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, como un “pichón de tirano”.

Pedro Sanchez, blanco de las críticas de Milei
Pedro Sanchez, blanco de las críticas de MileiFuente: EPAALI HAIDER

En materia económica, el mandatario buscó posicionar a la Argentina como un actor relevante en el escenario energético global. “Argentina está en condiciones de garantizar la seguridad energética de Europa”, afirmó, y agregó que el país atraviesa “una fiebre del oro” en inversiones en ese sector. En esa línea, proyectó que hacia 2030 las exportaciones energéticas podrían superar los 30.000 millones de dólares anuales.

La gira también tuvo un capítulo institucional con la distinción que recibió en la Universidad Ludovika de Budapest, donde fue reconocido con un doctorado honoris causa. En ese ámbito, Milei pronunció un discurso en el que vinculó la experiencia histórica de Hungría con la de la Argentina y profundizó su crítica al colectivismo.

“Este reconocimiento tiene una dimensión profunda, porque expresa una afinidad de valores, una coincidencia en la manera de entender el mundo y el rol que deben cumplir las instituciones en una sociedad”, sostuvo el Presidente al inicio de su intervención.

En ese mensaje, repasó además la situación económica heredada al inicio de su gestión y afirmó que el país se encontraba “a las puertas de lo que podría haber sido la peor crisis de toda su historia”, con niveles de pobreza superiores al 50% y riesgo de una nueva hiperinflación.

Al referirse a Hungría, destacó su historia bajo regímenes comunistas y señaló: “No pretendo darles una lección de lo que es padecer los efectos del socialismo, cuando ustedes mismos han vivido detrás de la Cortina de Hierro”. En esa línea, agregó: “Hungría conoce de primera mano las consecuencias del colectivismo y la negación de la libertad”.

El mandatario también abordó la cuestión migratoria y sostuvo que “la inmigración descontrolada sin integración desarticula el orden social”, en línea con posiciones que forman parte del ideario de los sectores conservadores que participaron del encuentro.

En el cierre de su discurso, reivindicó la defensa de la libertad como eje común entre ambas naciones. “Para mí este Doctorado Honoris Causa es un símbolo de ese amor por la libertad que nos une”, afirmó, y concluyó: “Sabemos mejor que nadie que el precio de la libertad es la eterna vigilancia”.

La presencia de Milei en Hungría forma parte de una secuencia de viajes internacionales en los que el Presidente buscó proyectar su agenda económica y política en escenarios globales, con especial énfasis en foros y espacios vinculados al liberalismo y al conservadurismo.