El precio de la nafta y el diésel aumentó esta semana entre un 2,5% y el 5% en los surtidores de las principales estaciones de servicio del país, excepto por YPF.
La petrolera de mayoría estatal, que concentra el 56% del mercado de naftas y el 58% de diésel, aún no aplicó aumentos, pero su CEO, Horacio Marín, no descartó una suba si el precio del barril de petróleo persiste por encima de los u$s 100.
En diálogo con Infobae en Vivo, Marín alertó que, si esta situación persiste “por mucho tiempo”, la nafta debería subir: “Va a ser así, porque de esto se trata el libre mercado”. Sin embargo, se animó a pronosticar que no cree que vaya a seguir así: “Estamos en un escenario de precios inestables”.
Axion, Puma y Raízen, que opera las estaciones de servicio de la marca Shell, aplicaron los aumentos producto de la suba del precio del petróleo a nivel internacional, según dicen en el sector. “Seguimos al mercado”, aseguraron a El Cronista desde una de las expendedoras de combustible.

“No se rompió el buffer. Cualquier aumento que estén haciendo ellos está dentro del programa, porque el aumento debería ser mucho mayor con un barril a u$s 105”, desdramatizó las subas el CEO de YPF al ser consultado por la decisión del tridente de vendedoras de combustibles en Infobae en vivo.
De esta manera, Marín defendió el esquema de buffer o amortiguador que aplicaron las compañías desde principios de abril. Un mecanismo que busca suavizar el traslado de variaciones externas al consumidor final y que implica, en este caso, que la empresa absorbe temporalmente los cambios en el precio internacional del petróleo para evitar ajustes bruscos en el surtidor.
“Gracias a este acuerdo que hemos hecho en Argentina entre todos los privados, somos uno de los pocos países en que no hubo regulaciones a pesar de la volatilidad de los precios”.
La presión sobre los combustibles responde al repunte que mostró el precio del barril de petróleo en las últimas semanas. El barril de Brent, referencia para la Argentina, llegó a superar los u$s 100 - el último indicador lo ubica en u$s 107- impulsado por la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente, un nivel que encarece los costos de refinación y eleva la expectativa de ajustes en los surtidores.
Precios en surtidor
La nafta súper en las estaciones de la Ciudad de Buenos Aires se ubica por encima de los $2200 y hasta $2350, según la empresa. La nafta premium supera los $2600 y llega hasta $2700 en el resto del país.
En las estaciones de servicio YPF de la capital, la nafta super se vende a $2059 y la premium a $2259 en septiembre, un 3% y 2,17% respecto a abril cuando empezó a regir el buffer, respectivamente y de acuerdo al relevamiento de surtidores.




