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El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, viró en su plan de modificar el régimen de la Marina Mercante y del practicaje en particular a través de un decreto. En cambio, el funcionario estaría planificando enviar un proyecto ampliado que desregularía la Ley de Cabotaje en Argentina.
El funcionario regresó a la Argentina tras un paso por Estados Unidos la última semana. Fuentes del sector aseguraron que allí Sturzenegger recibió las preocupaciones sobre cómo el proyecto podría causar el dumping de empresas chinas.
Sin embargo, desde la cartera del funcionario niegan rotundamente esta versión. Aun así, si admitieron que la reforma a la Marina Mercante ya no sería en forma de decreto y focalizado en el practicaje, sino que será a través de un proyecto de ley.
El envío de dicho proyecto al Congreso, de no mediar cambios, se espera durante junio, incluso podría darse antes de que comience el mundial en Estados Unidos.
Nueva ley sobre la Marina Mercante: en qué consiste el proyecto y que cambios podría traer
Como ya lo contó El Cronista, el Gobierno nacional aprovecha los buenos vientos legislativos, mientras el escenario social recrudece. El decreto original introducía un cambio estructural en el sistema de practicaje al eliminar el esquema cerrado vigente y reemplazarlo por un registro abierto.
Este no era el primer decreto de desregulación a dicha actividad del ya tres veces funcionario: en 2025 publicó el decreto Nº 340 para modificar el funcionamiento de la Marina Mercante. Ese quedó frenado por distintos recursos judiciales del sector.

Sin embargo, el nuevo proyecto que enviará el Ejecutivo insistirá con la desregulación del sector y propondrá modificar la Ley de Cabotaje. El régimen de cabotaje argentino establece que el transporte de mercaderías y pasajeros entre puertos nacionales debe ser realizado, en principio, por buques de bandera argentina.
La legislación dispone que los barcos habilitados para operar en cabotaje deben estar matriculados en Argentina, contar con capitanes y oficiales argentinos y tener una tripulación compuesta al menos en un 25% por ciudadanos argentinos. Además, toda la documentación, registros y órdenes a bordo deben realizarse en idioma español.
El esquema también limita la participación de embarcaciones extranjeras en el tráfico interno. Los buques de bandera extranjera sólo pueden intervenir en casos excepcionales, como acuerdos de “cabotaje fronterizo” con países limítrofes o autorizaciones especiales otorgadas por el Estado.
Según indicaron voces allegadas al funcionario a El Cronista, se trata de una ley que plantea la libre navegación de los ríos. “Busca abaratar costos de logística”, afirmaron. Es posible que la modificación del régimen de practicaje esté allí dentro, aunque todavía no está definido.

La actividad de los prácticos en la marina mercante argentina es un servicio técnico esencial para la navegación segura en aguas restringidas, como ríos, canales, accesos portuarios y zonas de maniobra compleja.
Otro de los cambios probables, con respecto a la versión del decreto que circuló en un primer momento es el congelamiento de los cambios en cuanto a formación de la Marina Mercante.
El borrador de Sturzenegger preveía el traspaso de escuelas de formación y funciones vinculadas a la representación internacional, lo que implicaría una pérdida de atribuciones y presupuesto para la Armada.
Desde Desregulación no confirmaron ni negaron que vaya a haber cambios en este sentido. Un dato no menor es que el freno al decreto fue específicamente por los cambios en la formación académica.





