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El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró en sus redes sociales la implementación del primer sistema de peaje sin cabinas en Argentina, describiéndolo como un signo de que “el país empieza a normalizarse”. La medida, que forma parte de una transformación más amplia del sistema vial nacional impulsada desde su cartera, elimina las tradicionales cabinas de cobro manual y las reemplaza por dispositivos de pago electrónico y telepase.

A través de su cuenta de X, Sturzenegger compartió una publicación de la cuenta libertaria “Agarra la Pala” que anunciaba la eliminación histórica de las cabinas de peaje en Argentina. “Hermoso ver esto. Argentina empieza a normalizarse. A pensar en el bienestar del ciudadano y no en el de la casta”, expresó el funcionario, quien agregó que “el beneficio no solo es tiempo sino costos”.

El ministro reconoció el trabajo de varios funcionarios que participaron en el proceso: “Teníamos peajes que no se pagaban a sí mismos! Háblame de ineficiencias. Empezamos esta gesta hace dos años con la reglamentación de la Ley de Franco Mogetta y Mariano Plencovich. Seguimos luego con el equipo de Martín Maccarone y Valentina Papes”.

Sturzenegger destacó además que la iniciativa se concretó “siempre con el acompañamiento de Marcelo Campoy de Vialidad Nacional” y que actualmente se ejecuta “bajo el liderazgo de Carlos Frugoni”. En su mensaje, el funcionario agradeció también al ministro del Interior, Maximiliano Farina, quien “bancó la parada siempre”, y al presidente Javier Milei, “por ponerse siempre del lado de la gente”.

Un cambio que ya es realidad en varias autopistas

La transformación del sistema de peajes en Argentina ya es una realidad visible en varios puntos del país. Desde el 1 de noviembre de 2025, el peaje de la Autopista Perito Moreno, a la altura de Parque Avellaneda, opera exclusivamente con sistemas digitales: TelePASE o lectura automática de patentes. Esta medida beneficia a más de 109.000 usuarios diarios que ya no deben detenerse en cabinas.

Según informó AUSA (Autopistas Urbanas S.A.), los conductores que circulen sin estar adheridos al sistema TelePASE serán sancionados con una multa automática de $ 119.776,50, aplicada mediante el sistema de tránsito inteligente que lee las patentes a través de pórticos instalados.

Actualmente, la red de vías rápidas porteñas con sistema de pago digital obligatorio incluye la autopista Illia (pionera en esta transición desde 2023), el Paseo del Bajo (primera autopista free flow de Argentina inaugurada en 2019), el peaje Alberti en la 25 de Mayo, y desde noviembre, la mencionada Perito Moreno. La autopista Dellepiane es la única que aún mantiene modalidad de pago manual en algunas cabinas en CABA.

El cambio no se limita a Buenos Aires. En las últimas semanas también se eliminaron las cabinas de peaje en el puente Rosario-Victoria, donde la nueva concesionaria Conexión Alto Delta implementó un sistema completamente electrónico con Telepase, tarjetas de crédito y débito, y billeteras virtuales mediante código QR. Asimismo, las rutas nacionales 12 y 14 adoptarán el sistema de telepase desde enero de 2026.

El plan de desregulación: tres etapas hasta 2027

La transformación del sistema de peajes forma parte del decreto 196/2025, firmado en marzo por el presidente Milei junto al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el ministro de Economía, Luis Caputo. Esta normativa introdujo las modificaciones más profundas a la Ley Nacional de Tránsito 24.449 en los últimos 30 años.

El plan original contemplaba tres fases progresivas. La primera, con plazo hasta el 31 de diciembre de 2025, establecía que cada estación de peaje debía tener al menos una cabina de cobro automático Telepase. La segunda etapa, proyectada para finalizar el 31 de diciembre de 2026, requería que al menos la mitad de los peajes de todas las rutas nacionales tuvieran paso libre tipo free flow (sin cabina ni barrera, con cobro desde un arco sobre los vehículos), mientras que la otra mitad debía contar con cabinas sin barreras y sistema de pago automático.

La tercera y última fase establecía que para el 30 de junio de 2027 todas las rutas nacionales deberían operar exclusivamente con sistemas free flow, eliminando por completo las cabinas tradicionales.

Sin embargo, recientemente el Gobierno modificó estos plazos mediante un nuevo decreto que sustituyó el artículo 20 del Decreto 196/2025. Ahora se estableció un único plazo: el 31 de diciembre de 2026, para que todas las rutas nacionales concesionadas cuenten con sistemas de vías automáticas canalizadas con barreras y/o con vías free flow, sin establecer porcentajes específicos. Además, se otorgó a la Dirección Nacional de Vialidad la facultad de modificar el plazo cuando las características de cada tramo lo justifiquen.

Desregulación como eje del Gobierno

El anuncio sobre los peajes se enmarca en una estrategia más amplia de desregulación que Sturzenegger ha liderado desde su ministerio. En marzo, al presentar el decreto 196/2025, el funcionario describió la modificación del sistema de peajes como “trascendental” y explicó que el esquema free flow “no interrumpe el tránsito permitiendo ahorros de costos, tiempo, combustible, frenos, etcétera”.

“Es conocido que en momentos de intenso tránsito se producen largas colas (por ejemplo en la Ruta 2 durante el recambio de temporada), que se podrían ahorrar en un sistema free flow”, ejemplificó entonces el ministro para fundamentar la medida.

Desde que asumió su cargo en julio de 2024, Sturzenegger ha impulsado más de 100 medidas de desregulación en diversos sectores, utilizando las facultades delegadas que el Congreso otorgó al Poder Ejecutivo a través de la Ley Bases. Estas iniciativas abarcaron desde la eliminación de organismos públicos como el INADI y la disolución de Vialidad Nacional, hasta la desregulación de sectores como telecomunicaciones, medicina prepaga, transporte y energía.

El ministro ha defendido consistentemente que la desregulación no implica eliminar controles de manera arbitraria, sino “desarmar un esquema que había naturalizado lo absurdo”, según expresó en una columna publicada en diciembre en el diario Clarín. Para Sturzenegger, el verdadero desafío no es solo normativo sino cultural: “modificar décadas de dependencia y de un sistema de incentivos que premiaba el privilegio y castigaba la libertad”.

Cómo funciona el nuevo sistema

Para utilizar las autopistas y rutas con sistema automatizado, los conductores deben adherirse al TelePASE, un sistema gratuito y 100% digital que no tiene costos fijos y solo se abona cuando se utiliza. La inscripción puede realizarse a través de la web oficial (telepase.com.ar), en más de 300 puntos habilitados en todo el país, o mediante la aplicación de Mercado Pago.

El sistema permite el pago a través de diferentes modalidades: prepago mediante billeteras electrónicas como Mercado Pago o tarjetas de débito, o postpago con tarjetas de crédito o débito de caja de ahorros, dependiendo de las opciones que ofrezca cada empresa concesionaria.

En algunos puntos, como el puente Rosario-Victoria, también se han instalado “tótems” donde el conductor se detiene, apoya la tarjeta o el celular con el QR de una billetera virtual, y se abre la barrera automáticamente. Paralelamente, en las estaciones de peaje hay puestos donde se puede adquirir el dispositivo Telepase, que funciona como una suerte de oblea en el parabrisas.

El objetivo del Gobierno, según comunicó AUSA, es que para 2026 todas las autopistas de la red operen bajo el sistema free flow, eliminando barreras y agilizando el tránsito. Esto representaría un cambio radical en la experiencia de circular por rutas y autopistas argentinas, eliminando las tradicionales filas y demoras en los peajes que durante décadas caracterizaron el sistema vial del país.