Sólo $ 2 de cada $10 se gastan con tarjetas de débito o crédito

Hoy el Indec difundió el Informe de gastos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) que elaboró entre 2017 y 2018.

El uso de tarjetas aún es bajo en la Argentina: sólo $ 2 de cada $ 10 del total del consumo de los argentinos se hacen con débito o crédito, mientras que $ 7 se concretan en efectivo. 

Así surge del Informe de gastos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) que elaboró el Indec entre 2017 y 2018, en el que se detalla que el resto se hace vía homebanking y a través de otros medios.

De acuerdo con el informe, existe una relación entre la forma de pago y la finalidad del gasto: la mayor parte de lo consumido por los hogares en alimentos y bebidas no alcohólicas (82,5%), vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (78,7%) y restaurantes y hoteles (80,8%) fue en efectivo.

En cambio, la tarjeta de crédito tuvo relativa importancia en la compra de prendas de vestir y calzado (29,3%), equipamiento y mantenimiento del hogar (28,4%) y recreación y cultura (23,9%), que incluye cines, teatros, espectáculos deportivos, etc.

A su vez, el pago a través de homebanking tuvo alguna relevancia en el gasto en educación (20,8%), comunicaciones (14,3%), salud (12,0%) y vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (13,0%)

Otro aspecto de la ENGHo detalla que el gasto en alimentos y bebidas no alcohólicas disminuyó en el peso del total de gasto de los hogares: representa el 22,7% según la última encuesta, porcentaje que se compara con el 25,7% de 2004-2005 y un 28,8% en 1996-1997.

Esta disminución en el gasto en alimentos se contrasta con el aumento del destino hacia otros rubros: en transporte se incrementó y pasó de 11,2% (en 1996) al 14,3% actual; en el mismo período en comunicaciones se duplicó  de un 2,6% a 5,2%; y también en vivienda, agua, electricidad y gas, también lo hizo, de un 12,8% a 14,5%.

El gasto en salud representó, según el último dato, el 6,4% del gasto de consumo en el total del país, pero con matices: para los hogares con cobertura prepaga de salud ascendió a 11,4%, para los que contaban con una obra social fue del 5,6%, mientras que los hogares que solo tienen cobertura de salud pública, el gasto fue de 3,5%.

A su vez, los hogares sin adultos mayores destinaron el 5,1% de su gasto de consumo a salud y el 3,6% a educación, mientras que cuando se trata de un hogar con un mayor de 65 años el presupuesto asignado a salud sube a 9,5% y sólo 1,5% a educación.

El informe de gastos que dio a conocer el Indec hoy forma parte de la ENGHo que será ampliada, según los planes originales, en el primer cuatrimestre de 2020.

La relevancia de estas encuestas es que proporciona información para el cálculo de las ponderaciones del índice de precios al consumidor (IPC) y para la actualización de las estructuras de las canastas de bienes y servicios que se utilizan en la elaboración de las líneas de pobreza e indigencia. Sus resultados también se utilizan para las estimaciones de las cuentas nacionales, y constituyen un insumo para el diseño y planificación de políticas públicas, detallaron desde el Indec.

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