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Diego Santilli aprovechó este jueves la vidriera del Council of the Americas ante empresarios, gobernadores y dirigentes políticos para defender el modelo económico de Javier Milei. Además, señaló al “modelo kirchnerista” como parte del Estado de situación nacional.
En su exposición durante la 23° edición del encuentro, que se realiza en el Hotel Alvear Palace de Buenos Aires, Santilli sostuvo que el principal cambio de la gestión libertaria fue la construcción de un marco de orden fiscal, estabilidad y reglas claras, condiciones que consideró indispensables para que el sector privado vuelva a invertir.
“Sin orden macroeconómico no existe crecimiento posible”, afirmó durante su exposición.
Santilli dedicó su discurso a defender la gestión económica, las reformas en el Congreso y el acuerdo con los gobernadores.
En este sentido, el funcionario remarcó que una empresa no puede proyectar su futuro sin conocer las reglas que tendrá en los próximos meses y que los trabajadores tampoco pueden progresar en un contexto en el que la inflación deteriora sus ingresos.
El funcionario ubicó al equilibrio fiscal como uno de los pilares centrales del modelo de Milei. “Ningún país puede gastar más de lo que tiene. El equilibrio fiscal no se negocia”, sostuvo en concordancia con la decisión del gobierno de no ceder el eje principal de la gestión económica.

Para Santilli, esa disciplina es una condición para recuperar el crédito y terminar definitivamente con la inflación.
Asimismo, destacó la energía, la minería y la economía del conocimiento como los sectores concretos de la economía que van a crecer.
Asimismo, destacó el superávit energético y el crecimiento de las exportaciones mineras y planteó que la Argentina cuenta con recursos, talento y empresarios dispuestos a generar empleo si encuentran estabilidad.
El contraste con el kirchnerismo y la apuesta a un cambio estructural
En buena parte de su discurso, Santilli utilizó la herencia de los gobiernos kirchneristas como contrapunto para defender el rumbo actual.
Santilli sostuvo que el objetivo del Gobierno es producir un cambio estructural y terminar con lo que definió como “la lógica económica que cambia cada cuatro años”.
“Es el gobierno más reformista de la historia”, aseguró al defender la agenda de Milei, que vinculó no sólo con el orden fiscal sino también con cambios en el funcionamiento del mercado laboral, el régimen de inversiones y la inserción internacional de la Argentina.
En ese punto, también destacó el giro en la política exterior y la búsqueda de una mayor integración con los mercados internacionales y con Estados Unidos. El objetivo, afirmó, es que ese vínculo se traduzca en “más trabajo y más desarrollo”.
La defensa del modelo, en medio de los cuestionamientos, también estuvo centrada en la agenda de reformas.
El jefe de Gabinete destacó especialmente la reforma laboral y sostuvo que no se trata solamente de una modificación normativa, sino de una herramienta para enfrentar el problema de la informalidad.

“Dejar a millones de argentinos en la informalidad es un pecado que no podemos mirar para otro lado”, afirmó, y agradeció a los gobernadores por el trabajo conjunto para avanzar en las reformas.
También reivindicó el RIGI como una señal hacia los inversores. Según planteó, el régimen representa la decisión de la Argentina de volver a ofrecer previsibilidad y respeto por los contratos, dos de las condiciones que el Gobierno considera necesarias para atraer grandes proyectos.
“Las inversiones llegan cuando existe orden y cuando los países hacen las reformas que hay que hacer”, resumió Santilli ante una audiencia integrada por algunos de los principales representantes del empresariado.
Los gobernadores y Jorge Macri
Santilli dedicó parte de su discurso a destacar el acompañamiento de los gobernadores y del jefe de Gobierno porteño al rumbo impulsado por la Casa Rosada.
“Quiero agradecer a los gobernadores, presentes y los que no están por las reformas. Esto lo hemos entendido todos, hemos hecho un trabajo en conjunto”, sostuvo el funcionario.
El mensaje estuvo dirigido también a reforzar la idea de una nueva etapa de coordinación entre Nación, las provincias y la Ciudad, en la que el Ejecutivo busca apoyo territorial para sostener su agenda de reformas.
La presencia de gobernadores como Carlos Sadir, Gustavo Sáenz, Rolando Figueroa e Ignacio Torres forma parte de esa foto política que el Gobierno exhibe en el Council, un encuentro que justamente reúne al sector público con empresarios e inversores.
La alianza en la Ciudad
Antes de Santilli, Jorge Macri puso el foco en la coordinación entre la Ciudad y el Gobierno nacional y ratificó su respaldo al rumbo económico impulsado por Milei. “Donde hay orden hay libertad”, sostuvo el jefe de Gobierno porteño, quien planteó que el camino trazado por la Casa Rosada es también el que acompaña la Ciudad.
“Si al país le va bien, a la Ciudad le va a ir mejor”, afirmó Macri, en una señal de alineamiento con Nación. En esa línea, destacó la importancia de contar con un rumbo económico claro y reivindicó al sector privado como motor del crecimiento.
El jefe de Gobierno también hizo hincapié en la necesidad de recuperar una cultura que vuelva a “celebrar el éxito del privado” y remarcó que en la Ciudad “la propiedad privada se defiende”. Su intervención funcionó así como un respaldo político al modelo económico que luego profundizaría Santilli ante el empresariado.
Por su parte, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, Mario Grinman, introdujo una mirada más cautelosa sobre el presente. Advirtió que hay empresas que “la están pasando mal”, aunque sostuvo que el proceso de transformación y consolidación del nuevo modelo tiene costos.




