INFLACIÓN Y PANDEMIA

Salud: paritarias en riesgo por el nuevo round entre clínicas, prepagas y obras sociales

Los prestadores de salud piden que les actualicen los aranceles atrasados correspondientes a 2020 y el primer semestre 2021. Argumentan subas de costos en un contexto de caída de las prácticas no Covid.

Dos meses después de que finalmente se encaminara un trabajoso acuerdo entre los prestadores de salud (clínicas y sanatorios privados, centros de diagnóstico, hospitales de colectividad) y financiadores (prepagas, obras sociales, PAMI) el conflicto está una vez más a la vuelta de la esquina. 

La Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS) le comunicó hoy al ministro de Trabajo de la Nación, Claudio Moroni, y a las autoridades de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA) que, "sin una debida actualización de los aranceles de las prestaciones por parte de los financiadores, el sector prestador no podrá afrontar la discusión paritaria correspondiente al 2021".

Fue el mismo día en que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner se refirió nuevamente a la necesidad de reformar el sistema de salud, que integre el ámbito público, las obras sociales y a la medicina privada.

La situación en el sistema de salud es muy similar a la que atravesó la actividad entre fines de marzo y mediados de abril, cuando en medio de la pandemia de Covid-19 los trabajadores de la salud debieron apelar a medidas de fuerza para lograr un compromiso de los prestadores y así avanzar en la paritaria. 

Un 0% de aumento del PAMI y el 'costo Covid', el combo que amenaza la subsistencia de clínicas y sanatorios

Desde el sector que representa a las clínicas, sanatorios y mutuales, insisten en la "suba de costos laborales e insumos relacionados a la pandemia", en un escenario en el que se registra una caída de ingresos cercana al 30% mensual por prácticas médicas por fuera de la pandemia. 

Así, la menor cantidad de pacientes que pasan por intervenciones quirúrgicas, prácticas ambulatorias, tratamientos, entre otros,  impacta en las cuentas de los prestadores. Estos datos fueron presentados en un extenso documento al ministro Moroni.

Para poder hacer frente al incremento salarial a los trabajadores de la salud la FAPS reclama a los financiadores públicos y privados "que se actualicen los aranceles de las prestaciones atrasados correspondientes al 2020 y lo acumulado al primer semestre de 2021", así como "la continuidad de las medidas de ayuda para el sector implementadas por el Gobierno nacional hasta tanto dure la pandemia".

La salud privada, al borde del colapso por la devaluación y los costos en dólares

"Es una realidad innegable que debemos actualizar los ingresos de los trabajadores de la salud. Pero también es innegable que, si firmamos una paritaria en estas condiciones, al día siguiente ninguna empresa podrá cumplirla porque ya muchos ni siquiera pueden cubrir los costos", señalaron des la FAPS.

En el análisis de los costos, la entidad argumentó la suba que representan los medicamentos por el Covid, al punto que se revirtió la estructura de costos de un sanatorio.

Un día de terapia intensiva de un paciente Covid con respirador cuesta unos $ 100.000 diarios para una clínica, mientras que, "en promedio, los financiadores abonan un arancel que no supera los $ 55.000", indicó la FAPS

"Lo que era 74% costo laboral y 26% costo no laboral, ahora es 52% costo laboral y 48% costo no laboral, actualizando anualmente los salarios acorde con la inflación", precisó la FAPS.

Y otro dato más. Un día de terapia intensiva de un paciente Covid con respirador cuesta unos $ 100.000 diarios para una clínica mientras que, "en promedio, los financiadores -con todos los módulos COVID incluidos- abonan un arancel que no supera los $ 55.000", indicaron. "Con estos números, ninguna clínica puede subsistir mucho más tiempo", señaló la FAPS.

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